Este sitio reune información sobre el lago Todos los Santos, situado en la Región de los Lagos, Chile. Una estampilla clickable en la columna de la izquierda activa un enlace con Google Maps para una vista del Lago y el relieve que lo circunda. En el extremo occidental del lago está Petrohué, terminal de la carretera 225 que lleva a Ensenada y Puerto Varas. Petrohué es tambien el punto donde nace el rio Petrohué. Sobre el banco derecho del rio Petrohué se asienta el volcán Osorno, cuya mole separa el lago Todos los Santos del Llanquihue. La bahia de Cayutue, brazo sur del lago, está separada del fjordo de Reloncaví por un portezuelo llamado Cabeza de Vaca. Hacia el norte, el valle del Callao enlaza los lagos Todos los Santos y Rupanco. En el extremo oriental del lago se encuentra, profundamente insertada en la cordillera, la aldea de Peulla. Mas allá de Peulla, al norte del macizo enorme del Tronador, y a menos de 1000 metros de altura, se encuentra el paso internacional Vicente Perez Rosales. A vuelo de cóndor la distancia entre el Todos los Santos y el lago Nahuel Huapi en Argentina es breve.
Como aparece de la imagen satelital, la región del Lago está cubierta de bosque; esta selva templada húmeda prospera con las altas precipitaciones. El lago Todos los Santos, enclavado entre montañas boscosas y escarpadas y volcanes nevados, configura un paisaje espectacular. El Lago y buena parte de su cuenca tributaria se encuentran protegidos como parte del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales (PNVPR). El área protegida por este Parque y los parques nacionales contiguos en Chile y Argentina cubre mas de un millón y medio de hectáreas (15 000 kilómetros cuadrados). Esto es un tamaño significativo para preservar la diversidad de la vida nativa, incluso para especies errantes sobre grandes espacios. El lago Todos los Santos es fácilmente accesible y su entorno ambiental se encuentra conservado y protegido.
Una estampilla (ampliable) en la columna izquierda muestra el perfil audaz del Puntiagudo, vista desde la Punta de las Cruces, y la barcaza del Lago navegando de Petrohué a Peulla. Esta barcaza sirve a las necesidades de Peulla, localidad que tiene dos importantes hoteles. También se puede alquilar para transportes a cualquier punto del Lago. El Puntiagudo es uno de los iconos turisticos del Lago; su aguja se eleva a más de 1700 metros sobre el nivel de éste. Los geólogos afirman que el Puntiagudo es una ruina volcánica, un estratovolcán que en su tiempo tenía el aspecto actual del Osorno pero, al cesar su actividad y no renovar su carga de lava y cenizas volcánicas, fue erosionado por la intemperie, el viento y el agua.
El Lago y su región constituyen un universo complejo. La información pertinente es relativamente escasa y aspectos tales como la biología de plantas y animales y la ecología de los biomas y ecosistemas, permanecen al nivel de generalidades y suposiciones quizas plausibles pero no comprobadas.
El turista promedio viaja entre Puerto Montt, Chile, y Bariloche, Argentina, en un sólo día: dos capitales provinciales con sus hoteles y amenidades, un millón de hectáreas en dos parques nacionales, los lagos Llanquihue, Todos los Santos y Nahuel Huapi, y un paso andino, y vamos a otra cosa. A disposición de conocedores de la buena vida, hay sobre el Lago, en Petrohue, Peulla y Cayutue, hoteles y lodges de gran clase y confort, provistos de buena cocina y de personal sinceramente amable y servicial. Otros lodges, especializados en las necesidades de los pescadores deportivos, se encuentran en El Salto y Ensenada. Un sindicato de boteros profesionales tiene su base de amarre en Petrohué. René Yefi, guia de pesca y trekking de la nación huilliche, quien conoce la región como su bolsillo, tiene base en Ensenada. En la columna lateral se proponen enlaces a los respectivos operadores.
A lo largo del texto de este sitio hemos insertado botones de enlace que se iluminan cuando el índice de la mouse pasa sobre ellos. Estos enlaces son útiles para obtener informaciones complementarias y ampliadas sobre las materias que se tocan, y también para preparar un viaje hacia esta región, para darse algún tiempo para disfrutar de las buenas facilidades disponibles. Hemos visitado cada uno de esos sitios y los hemos encontrado ser fuentes informativas de buena fé y buena calidad.
Las observaciones son bienvenidas - dirigir el correo a: postmaster arroba lagotodoslossantos.net
El lago Todos los Santos se sitúa en torno a los 41° de latitud sur y 72° de longitud oeste. La altura media del Lago sobre el nivel del mar es de 189 metros. Su superficie cubre 178.5 km2 y la línea de ribera suma 125 km. La profundidad media es de 191 metros con un máximo de 337 metros. El Lago contiene un volumen de agua de 34.4 km3. El tiempo medio de residencia del agua en el Lago es de 4 años, esto es, toma un tiempo de 4 años para renovar el equivalente de su volumen de agua. La cuenca tributaria del Lago es de 3036 km2, eso es, 17 veces el área superficial del Lago.
La calidad del agua del Lago es buena debido al abundante suministro proporcionado por las precipitaciones y las escasas actividades humanas en su cuenca tributaria. Hay una isla: la isla Margarita, o Isla de las Cabras en mapas antiguos, de una superficie del orden de 100 ha. El Lago desagua por el río Petrohué hacia el estuario de Reloncaví. La descarga media del río Petrohué en Petrohué es de unos 270 m3 por segundo. Durante períodos lluviosos, el caudal de los ríos y torrentes tributarios puede aumentar substancialmente, causando así fluctuaciones de nivel de más de 3 metros entre el nivel más bajo del período seco y el nivel más alto del períoso lluvioso. Estas fuertes variaciones de nivel determinan el aspecto característico de las riberas con unos metros de roca desnuda en las partes de ladera escarpada, y la presencia de playas arenosas durante las estaciones de niveles medios y bajos.
Más abajo presentamos una tabulación de datos del Lago. Para un conjunto de datos más completo proponemos un enlace con ILEC.
| Superficie | Línea de costa | Volumen | Profundidad media | Profundidad máxima | Descarga media | Tiempo de residencia | Cuenca tributaria |
| 178.5 km2 | 125 km | 34.4 km3 | 191 metros | 337 metros | 270 m3/s | 4 años | 3036 km2 |
El clima de la región del Lago está determinado por el Océano Pacífico y la Cordillera de los Andes. Hay una inmensa extensión de océano entre Chile y Nueva Zelandia, y esta es la latitud en la cual predominan los vientos del oeste, arreando nubes cargadas de agua hacia el este. Obsérvese en la fotografía del Puntiagudo, tomada al amanecer en Puerto Verde, cuando el mundo verde todavía se encontraba en las tinieblas, la banderola nubosa en la punta de la montaña. Esta banderola de nube visualiza el persistente flujo de aire húmedo de oeste a este.
En contacto con las elevaciones orográficas, las nubes acarreadas por el ciento oeste descargan importantes precipitaciones sobre las laderas que obstruyen la via del viento. Como resultado, en la región del Lago llueve en abundancia durante casi todo el año. El lado de "sombra" del viento, al este de los Andes, recibe menos precipitaciones, y existe sólo una estrecha franja de selva valdiviana el este de la cadena montañosa. Los flujos de aire de este a oeste son poco frecuentes y se conocen en la region del lago como "puelche", un viento cálido y seco. Más al norte, sobre el Océano Pacífico se estaciona habitualmente una zona de altas presiones, la cual determina la aridez predominante en el cuarto norte de Chile. En el lago, el viento boreal (el "norte") es portador de "mal tiempo" y vigorosos temporales. El viento del oeste (la "travesía") es dominante, con un tiempo fresco y a veces lluvioso, El viento austral (el "sur") es frio y se asocia con cielos despejados.
| Enero | Febrero | Marzo | Abril | Mayo | Junio | Julio | Agosto | Septiembre | Octubre | Noviembre | Diciembre |
| 13 | 10 | 13 | 16 | 20 | 21 | 23 | 23 | 18 | 17 | 16 | 16 |
La precipitación anual media en las llanuras costeras del Pacífico es de unos 2000 mm. Sobre las laderas altas en los Andes, la precipitación es del orden de 4000 a 5000 mm. El cuerpo del lago Todos los Santos recibe unos 3000 a 4000 mm por año. La estación húmeda se extiende entre abril y diciembre; la estación menos húmeda se extiende de enero a marzo. Tomando cualquier precipitación mayor de 0.1 mm como lluvia, durante los meses de profundo invierno de julio y agosto se puede esperar que cuatro de cada cinco dias sean de lluvia. Durante el verano, en febrero, se puede esperar un dia de lluvia sobre cada tres.
Las temperaturas medias anuales oscilan entre 11 y 12 °C en los niveles habitados. A más de 1000 metros la nieve persiste todo el invierno y más allá. En los niveles habitados, (de 200 a 400 metros de altura), la temperatura máxima media diaria puede alcanzar a 25°C. Estimando en 10°C la temperatura que lanza el desarrollo vegetacional, el período vegetativo se extiende por medio año, poco más o menos. El monte o volcán Tronador ofrece una altura más que suficiente para generar glaciares, y el sordo tronar de esta montaña nos recuerda que, en téminos geológicos, la edad glacial no está muy remota.
Hace unos 150 millones de años la masa continental más importante en el hemisferio sur del planeta era un continente que los geólogos llaman Gondwana. Por entonces el continente de Gondwana se fragmentó en varias partes que fueron derivando en diversas direcciones: Sudamérica, el continente antártico, Australia y Nueva Zelandia comenzaron a existir en forma independiente. La velocidad de deriva continental puede ser variable. Si una masa continental deriva a razon de 10 cm por año, al cabo de un millón de añs habrá recorrido 100 km. Hace unos 60 millones de años los fragmentos gondwanicos ya estaban tan distantes entre si como para asegurar la evolucioón aislada de las especies. Los orígenes comunes en el continente de Gondwana explican que en Sudamérica, Australia y Nueva Zelandia se encuentran formas de vida relacionadas más estrechamente entre ellas que con la fauna y flora existentes en otros continentes. Por ejemplo, el género vegetal Nothofagus, que en la selva de tipo valdiviano está representado por especies como el coihue y la lenga, tiene especies emparentadas en Australia, Nueva Zelandia y Nueva Caledonia.
El lapso de tiempo durante el cual el hombre se encuentra presente en el continente llamado Sudamérica está sujeto a discusión; muchos antropólogos concuerdan en que ese momento se remonta a unos 15 000 años, con algunos que argumentan que esa presencia se remontarí a 30 000 años. Investigaciones recientes en el dominio de la genética agregan nuevos elementos a la discusión, aparentemente confortando la tesis de los 15 000 años. De acuerdo a investigaciones arqueológicas en el sitio de Monte Verde, cerca de Puerto Montt, la presencia humana en esta región remonta a unos 12 000 - 13 000 años.
El paisaje del Lago debe su forma presente a la acción de glaciares y volcanismo en el último millon de años. Los glaciares han avanzado y retrocedido y los volcanes han estado alternativamente activos e inactivos, también desplazando la actividad de uno a otro y en general migrando de este a oeste. El macizo volcánico del Tronador habría estado activo hace un millón de años. El volcán Osorno, con algunos miles de años de vida es, en ese sentido, geológicament un contemporáneo. Ciertos cerros, tales La Picada, Puntiagudo y Tronador, se identifican como remanentes de actividad volcánica más antigua que el Osorno y el Cenizos, pero mucho más reciente que el Tronador. Una pequeña multitud de cerrillos en la región de Cayutue son volcanes recientes vestidos de vegetación, fácilmente reconocibles por su cráter vuelto lagunilla.
La actividad volcánica en esta región es explosiva; como se vió con el Chaitén, estos volcanes son capaces de despedir violentamente hacia la atmósfera masas de cenizas y escombros, fenómeno seguido a veces por un flujo rampante de lava altamente viscosa. La lava basáltica en su versión llamada "andesita" tiende en esta región a ser de color negro y a formar columnas de forma geométrica cuando se enfría. Es posible observar columnas de lava basáltica y fenómenos asociados en la carretera próxima a Petrohué, en el sector llamado La Viguería bajando el río Petrohué hacia Ralún, y en la carretera que va de Ensenada a Puerto Octay.
Las cenizas volcánicas poco cohesivas son fácilmente removidas por el agua corriente. Las lluvias intensas de la región causan súbitas crecidas cargadas de detritus sólidos, las cuales crean peligros para todo lo que se encuentre en su camino. La carretera de Ensenada a Petrohué cruza varios lechos de lahar. Construir puentes seguros sobre estos lahares puede ser costoso.
Es fácil imaginar el Puntiagudo antes de que fueran erosionados los escombros y cenizas volcánicas que lo cubrían: tenía un aspecto muy semejante al Osorno. El audaz picacho del Puntiagudo es la "chimenea" volcánica rellena de andesita sólida. Dentro de pocos miles de años el Osorno puede madurar hacia un perfil semejante - suponiendo que su actividad no reviva - lo cual de ninguna manera está asegurado.
El paisaje en torno al lago Todos los Santos, con sus volcanes y sedimentos, descansa sobre una roca cristalina de tipo granítico llamada "granodiorita" que aflora en toda la región. La granodiorita es una roca formada por intrusion de magma rico en cuarzo, luego enfriado bajo la superficie de la tierra. Esta roca se hace visible en la superficie debido a un proceso de levantamiento de la corteza terrestre y su consecuente erosión. Los sedimentos antiguos acumulados antes de la época glacial fueron erosionados y generalmente no se pueden ver en la región del Lago, mientras que los volcanes, los productos de sus erupciones y los sedimentos recientes se han instalado encima de la granodiorita.
Durante las eras glaciales del último millón de añs grandes glaciares descendían desde el Trolndor hacia el occidente. Estos glaciares convergían en un gran glaciar que se avanzaba al Valle Central de Chile. Este glaciar con su enorme masa excavó sedimentos más antiguos y acarreaba en su superficie tierra y rocas, las que abandonaba en la forma de morenas en sus puntos de máxima extensión. Tales morenas se observan en la costa oeste del lago Llanquihue. Cuando los glaciares se retiraron, la depresión que dejaban atrán se llenó de agua. La mayor parte de los geólogos están de acuerdo en que un proto-lago cubría toda el área del Todos los Santos y del Llanquihue antes de que un nuevo período de actividad volcánica se iniciase. El volcán Osorno habría nacido dentro de este lago y al crecer habría separado el Todos los Santos del Llanquihue.
En el presente, el río Maullín drena el lago Llanquihue al mar hacia el sureste, mientras que el Petrohué drena el Todos los Santos hacia el estuario de Reloncaví. Se considera como plausible que el lago Llanquihue hasta hace tiempos relativamente recientes también drenaba hacia Reloncaví y que este desagüe fue bloqueado por grandes cantidades de escombros provenientes del Osorno, del Calbuco o de ambos volcanes, las cuales levantaron el nivel de la depresión de Ensenada. La cronología de estos eventos es discutida, pero esto podría haber ocurrido hace apenas algunos siglos.
En varias partes del lago Todos los Santos (y en el Llanquihue) hay árboles muertos, parcial o totalmente sumergidos, con su raíz en el fondo, testigos de súbitos y fuertes cambios relativamente recientes en los niveles de superficie del Lago. Una causa probable de estos cambios de nivel de agua son lavas y escombros provenientes del Osorno que bloquearon el desagüe del Lago cerca de Petrohué, tal como se observa en los Saltos del Petrohué. Los Saltos están próximos a la carretera Ensenada-Petrohué. Sin duda, para los turistas que en su pack han incluído esta visita, los Saltos del Petrohué son menos impresionantes que los del Iguazú, pero siempre vale la pena reflexionar sobre lo que ocurrió aquí: el curso del río fue bloqueado por lava proveniente del Osorno y al subir el nivel del lago se volvió a abrir paso por encima del basalto. La escarpada montaña sobre la ribera izquierda del río está constituída de roca cristalina (granodiorita).
Mientras usted observa los Saltos, es posible que capture la vista de alguna pareja de "patos correntinos" Merganetta armata negociando los rápidos.
El sitio arqueológico de Monte Verde, próximo a Puerto Montt, produjo pruebas plausibles de la presencia humana en esta región por 12 000 a 13 000 años, con una opción, con un menor grado de certidumbre pero no imposible, a una presencia humana de 30 000 años en la región. Los sistemas ecológicos al oeste y al este de los Andes son bastante diferentes - alto grado de humedad y acceso a la costa en el oeste, aridez y larga distancia al mar al este. Las antiguas poblaciones de ambos lados seguramente practicaban formas de contacto e intercambio de productos propios de su región respectiva. Este comercio pasaría por algunos de los pasos andinos, en particular el paso de Vuriloche y el de Los Raulíes, próximo al Pérez Rosales.
La información específica relacionada con núcleos habitados en la región del Lago es escasa. Existen numerosos hallazgos arqueológicos casuales que apuntan hacia la existencia de una población prehistórica bastante densa. La mayor parte de los hallazgos se relacionan con la agricultura y la preparación de alimentos: los tezones de greda cocida y las piedras de metate para moler semillas son comunes. Los hallazgos ocasionales incluyen pipas de fumar. La foto ilustra algunas piedras de metate encontradas por una familia campesina sobre un largo plazo de tiempo. Existen algunas leyendas entre habitantes locales sobre "entierros" que habrían sido encontrados; en qué habrían consistido estos entierros no está claro. Según la ley el hallazgos de "tesoros" causa luna intervención fiscal confiscatoria, por lo que, en caso de tener lugar, los objetos encontrados no son objeto de exhibición. El hallazgo mas notable es un toki, una especie de cetro encontrado por un campesino laborando su tierra. El toki del lago Todos los Santos está tallado en andesita negra y pulida y tiene forma aviar dentada. Este objeto desapareció en un robo y puede encontrarse en alguna colección pero no se ha sabido más de él desde su desaparición. Afortunadamente fue descrito en un artículo publicado en el periódico arqueológico de La Serena. La imagen al margen muestra la ilustración del artículo mencionado.
A lo que parece - pero las pruebas son fragmentarias - la población aborígen del lago Todos los Santos fue exterminada (masacrada, reducida a esclavitud, deportada) en los años 1620 por los españoles de Calbuco, una localidad costera situada al sur y oeste de Puerto Montt. Es posible que el lago Todos los Santos sea la Laguna "Purailla" o "Purahilla" mencionada en las crónicas, en las cuales se citan grupos de guerreros de Purailla que apoyaron a los huilliches de Rupanco en su lucha con los españoles asentados en Osorno. El camino tomado para tales expediciones sería el mismo que el actual acceso al Lago por Ensenada a Petrohué. Estos guerreros habrían llevado con ellos por tierra sus dalcas y las habrían rearmado en Ensenada para enseguida navegar hacia el norte y unirse a los del Rupanco.
Los cronistas mencionan dalcas capaces de transportar 20 hombres. Otros nombres antiguos atribuidos al actual lago Todos los Santos son "Pichilauquen" o "Pichilaguna" que viene a significar "lago pequeño", y "Laguna Guechocabi" o "Quechocavi". San Miguel de Calbuco habia sido fundada en 1602 por Francisco de Hernandez y poblado por refugiados españoles de Osorno cuando esta ciudad fue destruída por la vigorosa reacción del pueblo huilliche ante los abusos de los ocupantes. Hacia 1620 un cierto Juan Fernández, homónimo del descubridor del archipiélago de este nombre, condujo una expedición de represalia y captura de esclavos hacia el Todos los Santos, continuando hacia el Nahuel Huapi por el camino llamado "de las lagunas", osea, por el lago Todos los Santo y el paso de los Raulíes.
En cuanto al aspecto que habrían tenido las aldeas del Lago, es plausible suponer que la población residente en el Lago era mapuche-huilliche y tenia relaciones estrechas con la población del Rupanco. El nombre Purailla sugiere que podrían haber habido ocho aldeas principales ("ayllus"). Un ayllu podría tener un promedio de 200 habitantes. Esta población habría sido campesina autosuficiencte, dependiente del cultivo de papas como alimento de base. Para sus campos habrían despejado campo por medio del fuego. Las tierras cultivables obtenidas en esta forma serían laderas empinadas, posiblemente usadas y reemplazadas en un sistema "slash and burn". Además del campo de papas, seguramente tenían huertos para producir maíz chilote, porotos, zapallos, quinoa, mango (Bromus mango, un cereal) y tabaco. Sin duda se usarban los recursos del bosque: lianas para hacer canastos, frutas para producir bebidas fermentadas, nueces tales como las avellanas para reducir a harina, bayas secas e igualmente reducidas a harina, hierbas para techar, madera para el esqueleto de la habitación y para construir canoas o dalcas. Estos habitantes seguramente habrían tenido algunas llamas (chilihueques) para lana y carne. El comercio con la gente de Reloncaví les habría procurado productos del mar tales como mariscos ahumados y algas secas (cochayuyo, luche).
En 1669 Nicolás Mascardi, un misionero jesuita nacido en 1624 en Sarzana (próximo a Carrara y La Spezia), Italia, basado desde 1650 en Chiloé, inició la empresa de convertir las naciones indígenas que residían al este de los Andes, llamadas "puelche" y "poya". Mascardi fue una persona que disfrutó de una excelente educación. Cultivaba un contacto epistolar con el erudito jesuita Athanasius Kircher, basado en Roma. El celo misionero de Mascardi parece haber sido alentado por una rehén o esclava indígena llamada La Reina. Sin duda La Reina era una mujer inteligente, de autoridad e iniciativa, y es dable pensar que deseaba escapar de la esclavitud y reunirse con su gente y sus orígenes. Ella le sirvió relatos sobre las trazas que habría dejado Santo Tomás, Apóstol de las Indias, en la región transandina, la facilidad con la que sin duda los nativos aceptarían la conversión y el consiguiente pago de tributos a la Iglesia y al Rey, y la leyenda de la "Ciudad de los Césares" acerca de una riquísima ciudad perdida, habitada por cristianos. El hombre de religión y la Reina tomaron la vía por el estuario de Reloncaví y el portezuelo Cabeza de Vaca que separa apenas la región de Reloncaví del valle de Cayutue. Muy probablemente por esta parte existía un sendero utilizado por los nativos del este de los Andes para comerciar con, o asaltar a, los chilotes asentados en la región de Reloncaví. Mascardi contorneó la laguna de Cayutue y continuó por el río Concha y el Quitacalzón hacia el valle del río Blanco. Esta vía lo condujo al portezuelo de Vuriloche, al sur del Tronador, y desde allí al lago Nahuel Huapi, donde Mascardi fundó una misión. Pocos añs después Mascardi encontró la muerte durante una expedición a la Patagonia austral. Sin duda Mascardi vió el Puntiagudo, Hueñichemo o Boñechemo al entrar al valle de Cayutue por el portezuelo Cabeza de Vaca. Pero Mascardi no navegó el Lago Todos los Santos ni hizo alguna observación sobre él - salvo, por supuesto, si en algún archivo aparecen algunas cartas hasta ahora desconocidas que aporten la prueba que fue él el Descubridor del Lago Todos los Santos. Por Athanasius Kircher se sabe que Mascardi escribió un informe sobre la geografía y los habitantes de la Patagonia hasta el Estrecho de Magallanes, un documento que no ha sido encontrado pero podría estar en algún archivo. En los tiempos de Mascardi el lago Todos los Santos ya estaba despoblada pero hay poca duda de que era conocido por los habitantes del Reloncaví.
A diferencia de Mascardi, Felipe de Laguna, un sacerdote jesuita que antes de entrar al vasto mundo de habla castellana fue Philip van den Meeren, de Flandres, navegó el lago Todos los Santos y en su correspondencia dejó trazas de sus hechos. Laguna había obtenido en 1703 una autorización para refundar la misión del Nahuel Huapi. Junto con otro misionero llegó al Nahuel Huapi después de tres meses sobre el sendero al este de los Andes. No está totalmente claro cuál sendero fue ése pero es plausible que Laguna haya pasado de Santiago a Mendoza y luego hecho el trekking en direción sur hasta el Nahuel Huapi. Un tercer misionero, Jose Guillelmo, se unió al grupo en enero de 1704. Los tres conferenciaron entre ellos y estuvieron de acuerdo en que no disponín de los medios necesarios para realizar sus propósitos misioneros. Laguna fue designado por sus pares para ir a Valdivia a solicitar el apoyo del gobernador de ese fuerte español sobre la costa del Pacífico. Algunos nativos del Nahuel Huapi ofrecieron sus buenos servicios para conducir a Laguna por sobre la montaña hacia un adiós. El grupo navegó el Nahuel Huapi hasta su punto más occidental. Desde allí los expedicionarios escalaron el paso de Los Raulíes, un poco al norte del Pérez Rosales, y se descolgaron por el valle del río Peulla hasta el lugar ya entonces llamado Peulla. El padre Laguna cargaba implementos de religión que le hacían la marcha difícil, pero los puelches le proporcionaron generosa ayuda. En Peulla el grupo encontró a dos españoles de Chiloé, quienes completaron el repatriamiento del sacerdote a la misión jesuita de Chiloé. Laguna dice muy poco sobre Peulla pero se puede aceptar como plausible que los nativos de uno y otro lado de los Andes tenían allí un encuentro anual.
Aceptando que es regla del juego que ningún nativo puede proclamarse descubridor de su región, Laguna podría ser designado, condicionalmente, Descubridor del lago Todos los Santos. Los dos españoles de Chiloé lo habían navegado antes pero, tal como los nativos, no parecen haber tenido la sensacióde haber descubierto alguna cosa. Es cierto, sin embargo, que Laguna tenía la atención enfocada en la región del Nahuel Huapi y que el Todos los Santos era apenas un obstáculo más en su camino. La observación de Laguna sobre el Lago, contenida en una carta, no es inspiradora: estaba bien contento de haber salido de esa "horrible laguna". Laguna murió en 1707, sus asociados misioneros pronto siguieron la misma vía y en 1717 la misión del Nahuel Huapi fue encontrada abandonada y arruinada.
El lago Todos los Santos fue revisitado en 1791 por fray Francisco Menéndez de la Orden de San Francisco. Los franciscanos habían reemplazado a los jesuitas en la misión de Chiloé cuando estos últimos fueron expulsados de los dominios del rey de España en 1767. Menéndez fue otro más de los que deseaban encontrar la fabulosa Ciudad de los Césares. Menéndez estaba apoyado en su empresa por Don Francisco Gil y Lemos, Virrey del Perú, también crédulo de la leyenda de la Ciudad de los Césares. El Virrey del Perú era responsable de la administraciód de Chiloé e instruyó al Gobernador de Chiloé para que proporcionara a Menéndez los medios necesarios para una expedición. En su primer viaje de Chiloé al Nahuel Huapi, mientras su personal buscaba por el río Concha la senda jesuita de Vuriloche, Menéndez exploró el lago Todos los Santos en una dalca construida en Cayutue, propulsada por seis remeros. Esta expedición al margen visitó los brazos Río Blanco y Peulla del Lago. Menéndez correctamente reconoció Peulla como un punto que conducía a un portezuelo de los Andes. Menéndez regresó a Cayutue para continuar con su expedición tal como estaba planeada, pero no encontró el paso de Vuriloche. En otro viaje posterior Menéndez tomó la vía por Peulla a través del paso de Los Raulíes, retrazando así los pasos del padre Laguna. Menéndez era un hombre vigoroso, práctico y efectivo en le gestión de expediciones pero no era un hombre de mucha ciencia, y sus contribuciones al conocimiento de la geografía, flora y fauna del Lago fueron menos que modestas. A veces se le atribuye a Menéndez el haber en esa oportunidad dado el nombre de Todos los Santos al Lago, pero esto no parece ser efectivo porque (a) Menéndez comenzó su expedición en Castro el 3 de enero de de 1791 y estaba de regreso en Castro el 14 de marzo, mientras que el día de Todos los Santos es en noviembre, y (b) Menéndez sabía de antemano que el Lago se llamaba Todos Santos. Es posible que alguna investigación adicional nos entregue el nombre de quien bautizó el Lago - eso podría ser el mismo Menéndez en alguna expedicón preliminar. Entretanto, Menéndez puede ser considerado Descubridor del lago Todos los Santos porque lo exploró a propósito y con el fin de obtener infromación específica. En la segunda expedicón en el año siguiente, cuando efectivamente llegó al Nahuel Huapi, Menéndez no hizo observaciones adicionales, excepto que la lluvia persistente mojó a todos hasta los huesos, una observación que parece digna de fe.
Un número de otros exploradores visitó el Lago en el siglo 19. Estos incluyeron personal de la Armada de Chile en el reconocimiento de la costa del Pacífico sur (Muñoz Gamero, Vidal Gormaz); y al Dr. Francisco Fonck, médico de la colonia alemana de Llanquihue, en 1856. Fonck encontró en los archivos y publicó la bitácora de la expedición de Menéndez. Guillermo Cox, un explorador chileno, viajó al Nahuel Huapi nen 1862 - 1863 y produjo un esquema razonablemente realista de la ruta. De gran significado fueron las expediciones y estudios de Hans Steffen, un geógrafo alemán al servicio de Chile como profesor universitario y experto de la Comisión de Límites encargada de las investigaciones en el área austral donde la frontera entre Chile y Argentina estaba todavía por trazar. El trazado de la frontera era complicado por el texto del tratado entre los dos países, el cual establecía que la línea pasaría por las altas cumbres que dividen las aguas - en efecto, no es que la divisoria continental de aguas pase necesariamente por las más altas cumbres. Steffen editó su bitácora de viaje y publicó un libro sobre este material. Las observaciones de Steffen son exactas, científicamente válidas y bien enfocadas. En el lago Todos los Santos, Steffen observó los árboles enraizados y ahogados bajo el agua, identificó el potencial agrícola del valle Puntiagudo, y razonó que sería muy difícil y costoso construir una ruta de circunvalación del Lago.
Sobre los pasos de Hans Steffen siguió Carlos Wiederhold, natural de Puerto Montt. Wiederhold estudió arquitectura en Alemania y volvió a Chile con el deseo de realizar grandes empresas. En ese tiempo no existían carreteras, ferrocarriles ni puertos para servir al territorio argentino situado al este de los Andes con enlaces a Buenos Aires u otro puerto del Atlántico. Reconociendo el potencial peoductivo y comercial de la Patagonia enclavada sin salida al mar al este de los Andes, Wiederhold inventó una forma para liberar ese potencial. Para ello se estableció como mercader de importaciones y exportaciones en Puerto Montt y emprendió la tarea homérica de poner vapores tanto en el lago Todos los Santos como en el Nahuel Huapi, de manera de poder transportar mercaderías en ambos sentidos. Un vapor sobre el Llanquihue ya estaba en servicio para el beneficio de los agricultores establecidos sobre la ribera de este lago. Wiederhold hizo poner otro vapor, el "Tronador", sobre el Todos los Santos. La foto muestra el Tronador amarrado en Peulla a comienzos del 1900, a juzgar por la moda de las señoras.
El mayor esfuerzo fue poner un vapor sobre el Nahuel Huapi. El vapor que Wiederhold pondría en el Nahuel Huapi fue construído en Valdivia, transportado por vía marítima a Puerto Montt, por tierra a Puerto Varas, por vapor de Puerto Varas a Ensenada, por tierra de Ensenada a Petrohué, por vapor de Petrohué a Peulla, y por tierra, vía el paso de Los Raulíes, al Nahuel Huapi, donde la nave de 80 toneladas fue armada y puesta en servicio con el nombre de "Condor". La parte mas difícil de la odisea fue el transporte de la caldera para la máquina a vapor, una pieza grande de tecnología de la Edad del Fierro que no se podía desarmar y volver a armar. La caldera pasó los lagos flotando a remolque; por sobre las montañas fue arrastrada por numerosas yuntas de bueyes. Wiederhold estableció un puesto de comercio de importación y exportación en las orilla del Nahuel Huapi y fue el fundador de facto de Bariloche; el gobierno argentino siguió con la fundación oficial de San Carlos de Bariloche en 1902. En esta forma, los productos de la Patagonia oriental: pieles y lana, fueron exportados a Europa por Puerto Montt, puerto del Pacífico, navegando el Cabo de Hornos, y las mercaderías y suministros europeos para las necesidades de la Patagonia se podían ordenar por intermedio del almacén de don Carlos. La empresa fundada por Wiederhold, llamada "Chile-Argentina", floreció por algunos años, hasta que la primera guerra mundial puso un término a su viabilidad económica.
La navegación a vapor en el lago Todos los Santos creó empleo y, en forma colateral, mercado para leña necesaria para calentar la caldera. Algunas familias de la región extendida (Chiloé, Llanquihue, Osorno) afluyeron a establecerse en torno al Lago para crear "chacras" sobre tierra menos que vertical donde habitar. Algunas unidades de vacunos, ovejas y pollos, un campo de papas y un huerto de legumbres proporcionban lo básico para la subsistencia. Estos campesinos hacían un poco de dinero efectivo vendiendo leña picada con el hacha para las necesidades del vapor y proporcionando servicios varios a la empresa Chile-Argentina. Una foto, tomada en los años 1930, muestra a Don Prudencio Yefi, colono del Lago, con el cuerpo sin vida de un puma que se había habituado a predar sobre las ovejas domésticas. Algunos descendientes de esta gente esforzada y valerosa persisten en la 5a generación en esta región, mientras la promesa del estado chileno de otorgar títulos de propiedad sobre la tierra cultivada desde antes de la creación del Parque Nacional permanece incumplida.
En el tiempo de los pioneros, un joven de nombre Ricardo Roth, hijo de un destacado paleontólogo del Museo de La Plata en Argentina, hizo a caballo todo el camino hasta el estrecho de Magallanes con el fin de inspeccionar una gruta en la cual habian sido hallados los restos de un "milodón" gigante. En el camino de regreso, Ricardo Roth obtuvo empleo con la empresa comercial Chile-Argentina de Carlos Wiederhold y fue destinado a gerenciar la estación de Peulla de la ruta transandina.
Ricardo Roth invirtió sus ahorros en desarrollar un fundo en Puntiagudo. Cuando la empresa Chile-Argentina pasó a liquidación, Roth vendió el fundo y compró los bienes relevantes de la empresa. Su propósito era desarrollar el turismo en esta región de gran atractivo ambiental. La visión de Ricardo Roth probó estar en lo justo y sus compañias y derivados continúan en actividad. Ricardo Roth también fue instrumental en atraer hacia el Lago otras personalidades destacadas. Una de ellas fue el Dr. Federico Reichert, profesor de la Universidad de Buenos Aires, quien compró tierra en Cayutue y fue uno de los exploradores de las montañas de la región, incluso el Osorno, el Tronador y el Cerro Derrumbe. Su amigo el Dr. Kurt Wolffhúgel, profesor de medicina veterinaria en la Universidad de Montevideo, compró tierra vecina a Reichert en Cayutue y fue, como esclarecido observador de la naturaleza, autor de páginas interesantes referentes a la región del Lago.
El Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, una entidad de 250 000 hectáreas creada en 1926, incluye la totalidad del Lago y una parte importante de su cuenca tributaria. Es desafortunado que el Parque no incluye la totalidad de la cuenca tributaria, con el fin de proteger su integridad y asegurar la calidad inalterada de las aguas del Lago. El paisaje de la región del alto Río Blanco es espectacular, mientras que su potencial agrícola y forestal es modesto. Después de 1926 tomó todavía muchos años hasta que la administración del Parque se pudo organizó como burocracia. Los parques nacionales de Chile fueron confiados a CONAF, la Corporación Nacional Forestal, una agencia estatal semi-autónoma del Estado cuya tarea se define como "contribuir al desarrollo del país a través de la conservación del patrimonio silvestre y el uso sostenible de los ecosistemas forestales". En vista del conflicto de intereses que aparece en esas tareas, diversas organizaciones ambientalistas han promovido, sin éxito hasta la fecha, la creación de dos entidades separadas para ocuparse, una de "la conservacion del patrimonio silvestre" y otra del "uso sostenible de los ecosistemas forestales".
Como el Lago está incluído en el Parque Nacional, fue preservado de la contaminación ambiental relacionada con la piscicultura salmonera y su aporte de nutrientes, antibióticos y hormonas a los sistemas acuáticos. Un hito en la historia del Lago se sitúa en 1992. En aquel tiempo ENDESA, la Empresa Nacional de Electricidad, quiso "desarrollar" el lago Todos los Santos como recurso hidroeléctrico, eso es, como una entidad generadora de energía a través de una usina establecida en Petrohué. El Lago actuaría a la vez como regulador del sistema eléctrico interconectado, con los consiguientes violentos cambios de nivel. La Corporación Nacional Forestal, los intereses turísticos y una coalición de organizaciones no gubernamentales objetaron los planes de ENDESA. Una Corte de Apelaciones dictaminó que el Lago Todos los Santos no podía ser desarrollado como recurso hidroeléctrico por encontrarse dentro de un Parque Nacional y ser parte de él. El lago Todos los Santos escapó estrechamente a su desarrollo hidroeléctrico pero, teniendo en cuenta la flexibilidad demostrada por personeros políticos en su trato con empresas bien capitalizadas, el destino último del Lago no se puede considerar como asegurado al 100% y la vigilancia se impone.