Los animales no disponen de la capacidad de realizar fotosíntesis y dependen del mundo vegetal para su abastecimiento de energía. Esta dependencia puede tomar la forma de depredación directa (como el "pastar"); o de parasitismo sobre plantas vivas; o de consumo de materia orgánica muerta. En forma indirecta, ciertos animales se pueden mantener depredando o parasitando otros animales. Conviene también tener presente que los humanos pertenecemos a la macrofauna: casi todos los animales son mas pequeños que el hombre: pequeños, muy pequeños o absolutamente minúsculos. Ignorar a estos organismos resulta en incapacidad de comprender el funcionamiento del ecosistema. El inventario del mundo animal está muy lejos de ser completo. Entretanto, el impacto de las actividades humanas está causando la extinción de muchas especies, algunas provistas al menos de un nombre y otras completamente ignoradas. La biología y la función ecológica de muchas especies animales permanece sin ser investigada y con frecuencia lo poco que se puede afirmar está basado en generalizaciones.
Los mamíferos nativos del Lago cuentan unas 30 especies. No es fácil ver alguno de éstos, excepto quizás la sombra fugitiva de un murciélago en una noche despejada de verano. Existe un guía de bolsillo, bilingüe castellano-inglés, de los mamíferos terrestres que viven en Chile, en su segunda edición en 1996. También existe el clásico global Walker's Mammals of the World, en inglés, el cual se encuentra en línea, pero en ése hay que buscar entre miles de entradas.
La diversidad de los invertebrados es inmensa. De un millón de animales descritos, sólo 6% son vertebrados. Muchos invertebrados no han sido jamás descritos, y para la mayoría de los que se han descrito, su biología y función en el ecosistema permanece largamente desconocida. No podemos ni remotamente pensar en hacer la lista de todos los invertebrados que existen en la region y nos limitaremos a pasar en revista algunas de las especies más visibles y carismáticas y algunas de las plagas más notorias.
Dar un nombre a una especies es un comienzo, tal como establecer un archivador para conservar una categoría de información a medida que surge. En Internet se encuentran excelentes recursos y la mayor parte de las cuestiones que se encomiendan a algun a de las máquinas de búsqueda traen al menos alguna respuesta. Un elemento clave en la formulación correcta de una búsqueda en Internet es entrar el nombre científico para al especie o su familia; si Internet posee información al respecto, y muy probablemente la tiene, ésa aparecerá en la pantalla. En la columna de los enlaces apuntamos a buenos sitios, pero Internet contiene mucho más que eso.

Los mamíferos son vertebrados de sangre caliente caracterizados por la presencia de glándulas sudoríferas, incluyendo algunas que producen leche. Pertenecen al filo Chordata del reino animal.
Los Marsupialia, marsupiales, son mamíferos que no poseen placenta; por esta razón, sus recién nacidos son muy pequeños. La presencia de un marsupium, una bolsa marsupial, es incidental. La región del Lago es habitat para dos especies de marsupiales que atraen la atención de los zoologos.
La rincolesta, comadrejita trompuda, ratón runcho, Rincholestes raphanurus, es un pequeño marsupial de la familia Caenolestidae. Poca gente lo ha visto y por esa razón no tiene un genuino nombre vernacular. Descubierto para la ciencia en 1922, poco ejemplares han sido capturados, algunos de ellos en los faldeos del Osorno. Su biología es desconocida, pero se supone que su habitat es forestal, puesto que se ha encontrado en el bosque. Su dentadura sugiere una dieta a base de insectos. La rincolesta no tiene marsupio y presenta una característica poco común en los mamíferos: tiene un número impar de mamas. Se considera a esta especie severamente amenazada de extinción debido a que su habitat forestal está siendo destruído.
El monito del monte, Dromiciops gliroides (antes Dromiciops australis) pertenece a los marsupiales Microbiotheridae. Este marsupial pesa apenas 30 gramos para un tamaño de 9 a 13 cm. Tiene una cola prehensil y dedos oponibles, tal como algunos primates. Por cierto, este marsupial no es un simio. El monito del monte conduce una vida arbórea, es activo de noche y se alimenta de frutas e insectos. Almacena grasa en la base de la cola y usa esta reserva de energía para hibernar. La hembra da a luz 3 a 5 hijos que cría en un marsupio provisto de cuatro mamas. Más tarde, cuando los pequeños tiene la fuerza suficiente, los lleva en sus expediciones sujetos a su pelambre. Los pueblos nativos tenían para este animal, así como para otros fantasmas nocturnos, el nombre "colocolo" o "kodkod".
Los Chiroptera, el orden de los murciélagos, con unas 1000 especies representa un grupo altamente diversificado. Las especies de murciélago presentes en la región pertenecen todas a la familia Vespertilionidae. Los vespertiliónidos que viven en climas temperados hibernan durante los meses fríos cuando los insectos en su fase aérea no están presentes. Más allá de las generalidades, se sabe poco sobre la biología y la posición ecológica de los murciélagos presentes en la región del Lago. La mayor parte de la gente que habita la región reconoce sólo el nombre genérico: "murciélago". Las supersticiones sobre los quirópteros se encuentran arraigadas: cuando un murciélago es capturado, suele ser sometido a inquisición, tortura y ejecución.
En la región del Lago se encuentran muy probablemente tres especies de quirópteros. El murciélago colorado, Lasiurus borealis, mide unos 11 cm y tiene una pelambre rojiza. Es de hábito solitario y, a diferencia de muchos murciélagos que prefieren cavernas, durante el día duerme suspendido en los árboles. Pertenece al género Myotis. El murciélago oreja de ratón, Myotis chiloensis, mide unos 9 cm de largo y pesa de 7 a 9 gramos. Este murciélago ha sido observado en la isla Navarino, al sur de la Tierra del Fuego, y es en consecuencia el murciélago más austral del mundo. El murciélago orejudo, Histiotus montanus, tiene orejas más grandes que otros murciélagos. Se presenta sobre un área extensa que incluye altas elevaciones. Esta especie es rara. Aparentemente tiene un hábito solitario. Pertenece al género Histiotus.
Las especies de los roedores, Rodentia, son numerosas y sus relaciones taxonómicas complejas. Por circunstancias geológicas, el continente sudamericano hospeda numerosos roedores del grupo de los Cricetidae. Vistos superficialmente, los cricétidos tienen el aspecto de ratas; en realidad son diferentes de ellas. Existen nuevos métodos para determinar su lugar en el "árbol de la vida", y han ocurrido cambios en los nombres científicos. Estos cambios no son cruciales para nuestro propósito. Presentamos aquí los nombres científicos de los roedores que están, o podrían estar, presentes en la región. Con el nombre, sea válido o ya deprecado, siempre es posible ver la posición filogenética del animal en cuestión . Los nombres vernaculares son de poco auxilio para identificar pequeños roedores.
La viscacha del sur, Lagidium wolffsohni, viscacha de Wolffsohn, habita áreas montañosas y secas. Ellas están adaptadas a un clima frío con intensa radiación. El cuerpo mide unos 30 a 45 cm con una cola de 20 a 40 cm. El peso puede ser de unos 3 kg. Las viscachas son herbívoras y viven en colonias. Habitualmente la tribu de viscachas tiene un centinela que advierte al grupo de cualquier peligro que se aproxime. La carne de viscacha es apreciada y la piel de una especie próxima, la viscacha de las pampas (que no se encuentra en la región del Lago), ha sido "cosechada" en grandes cantidades. En este caso, la piadosa palabra "cosechar", utilizada por cazadores y traficantes de pieles, significa atrapar con trampas o matar a bala animales silvestres a fin de retirarles la piel; en esta guerra no se toman prisioneros. Las colonias de viscachas en las montañas en torno al Lago no han sido perturbadas severamente porque su territorio es difícilmente accesible. También están protegidos por el estatuto de Parque Nacional.
El coipo, Myocastor coypus, puede medir un metro de largo y pesar 8 kg. Los coipos son vegetarianos y pasan la mayor parte de su vida en el agua, con guaridas excavadas en la orilla. El habitat de este animal dispone de vegetación abundante, como en ríos estancados, estuarios y lagos. La mayor parte del tiempo los coipos flotan en el agua, nadando y buceando por alimento. Las hembras tienen las mamas situadas lateralmente, de manera de permitir a los pequeños mamar flotando. El coipo fue un sujeto en la historia de la economía humana. Una fuerte demanda por pieles de nutria llevó a estos carnívoros mustélidos al borde la extinción, de manera que sus pieles se volvieron escasas. Conforme a las "leyes del mercado" que postulan la sustitución de un recurso agotado por otro todavía existente, los mercaderes de pieles bautizaron las pieles del roedor coipo como "nutria". Este expediente resultó en desviar la "cosecha" de pieles de un carnívoro escaso hacia un roedor social y prolífico, cuya piel a su vez adquirió alto precio. La presión ejercida por los cazadores resultó a su vez en hacer raro el coipo y probablemente la extinción de algunas sub-especies. Los buenos precios obtenidos por la piel de coipo bajo su nombre de "nutria" condujo a la fundación de criaderos de coipos para producir esas pieles. La carne de coipo, que es buena comestible, es despreciada por razones culturales, puesto que el animal tiene el aspecto de una rata grande. La crianza de coipos, comparada con la crianza de animales carnívoros tales como el visón, es una actividad relativamente simple y de bajo costo porque los coipos, a pesar de sus grandes incisivos de color naranja, son dóciles y se alimentan de materia vegetal. Algunos coipos fugados de criaderos establecieron poblaciones ferales en Norteamérica y Europa. Alli, estos animales entran en conflicto con el personal de mantenimiento de las vías de agua por su hábito de excavar guaridas en los bancos. En Louisiana, los coipos ferales prosperan en los amplios pantanos deltaicos y continúan siendo llamados "nutria". En Europa, los coipos ferales son comunes en Francia e Italia.
La rata arbórea, Irenomys tarsalis, es un habitante de la selva húmeda que pertenece a la familia cricétida de los Sigmodontinae. Característico de Irenomys son sus incisivos superiores ranurados. Su cuerpo mide 10 a 14 cm, con una cola que dobla esta longitud. El peso varía entre 30 y 70 gramos. La rata arbórea es un excelente trepador que pasa la mayor parte de su tiempo sobre los árboles, donde se expone a ser cosechada por lechuzas. Su alimentación se basa en frutas, semillas y follaje verde. Se le atribuye a la rata arbórea ser un actor principal en la "plaga de lauchas", la fuerte variación en el número de pequeños roedores forestales en respuesta a la floración de la quila. Pero las plagas de lauchas no han sido estudiadas en forma científica. Este fenómeno fue observado en la región del Lago hacia fines de los año 30 y a comienzos de los añs 90. Los científicos han observado con mucho interés este animal y crearon para él sólo el género Irenomys.
El ratón de los espinos, Oligoryzomys longicaudatos, se alimenta de semillas, frutas pequeñas e insectos y se adapta a ambientes diversos, desde áridos a muy húmedos. A este roedor se le atribuye el ser vector del Hanta virus, así como ser un actor en las plagas de la floración de la quila. Se sabe poco sobre la biología y la función ecológica de esta especie.
El ratón topo valdiviano, Geoxus valdivianus, conocido también como Notiomys valdivianus, mide en total poco más de 15 cm, con una cola relativamente corta de 5 cm, y pesa unos 50 gramos. Esta especie construye túneles con sus poderosas garras y pasa la mayor parte de su tiempo bajo tierra. Las galerías de esta especie tienen un diámetro de menos de 5 cm y un montoncito de tierra frente a la entrada es indicador de ocupación activa de la galería.
El ratoncito, Abrothrix sp. or Akodon sp., presente en la regón del Lago podría ser el ratoncito comun, Akodon olivaceus, el ratoncito lanudo, Akodon longipilis, y el ratoncito lanudo negro, Akodon sanborni. Estos animales miden unos 20 cm con la cola incluída, y pesan unos 50 gramos. Los animales de este género se alimentan de semillas, frutas e insectos pero en todo se sabe poco de su biología, función ecológica y distribución sobre el habitat.
El lauchón orejudo, pericote, Phyllotis sp presente en la región del Lago podría ser el lauchón orejudo de Darwin, Phyllotis darwinii y/o el lauchón de pie chico, Phyllotis micropus. Estos animales miden de 7 a 15 cm con otro tanto de cola y pesan de 20 a 100 gramos. Como su nombre popular sugiere, tienen orejas notoriamente grandes. Las especies de este género se asocian más bien con un ambiente rocoso que con el bosque. Su alimentación se dice basada en semillas, plantas verdes y líquenes, pero los aspectos específicos de su biología y su función ecológica son poco conocidas.
Tres especies de roedores introducidos habitan en torno a la despensa y las alcantarillas humanas. La lenta navegación oceánica a la vela necesitaba grandes cantidades de alimentos para la tripulación y los pasajeros, y así las ratas cosmopolitas,que son de orígenes diversos, emprendieron su gesta colonizadora. La fama de las ratas dice que son las primeras en abandonar la nave que se hunde; sea esto como sea, llegando a puerto después de una larga navegación, las ratas desembarcan trepando a lo largo de las cuerdas de amarre, o nadando si mojarse es necesario, y comienzan una antigua forma de vida en un nuevo lugar. Las ratas cosmopolitas presentes en la región del Lago son: la rata negra, Rattus rattus, la rata rata, como su nombre científico insiste, compañera de viaje de los Conquistadores; el guarén o rata noruega, Rattus norvegicus; y la pequeña y maravillosamente fértil laucha, Mus musculus, viajando en sentinas, cabinas, despensas, cajas y baúles. En la región del Lago, estas ratas se mantienen en torno a las habitaciones humanas pero parecen estar ausentes en las áreas silvestres no frecuentadas por perros, donde los alimentos son escasos.
Dos especies más de roedores fueron introducidas con fines de lucro en el extremo sur del continente: el castor americano, Castor canadensis, una especie que interviene fuertemente en el régimen hidrolígico a través de la construcción de presas; y la rata almizclera, Ondatra zibethicus. A la fecha estas dos especies no han llegado aún a establecerse en la región del Lago pero se espera que lleguen temprano o tarde, causando nuevas ondas de choque en el sistema ecológico. Los depredadores nativos podrían no ser eficaces en controlar a estas especies exóticas.
Conejos y liebres fueron tradicionalmente clasificados como roedores; más recientemente los taxonomistas las han situado en el orden Lagomorpha. En en continente sudamericano no había lagomorfos nativos pero dos especies de este grupo fueron introducidas. El conejo, Oryctolagus cuniculus, fue liberado en la región del Lago pero su feralización no se produjo. En lugares tales como Australia y la Patagonia, los conejos feralizados se multiplicaron eficazmente y causaron terremotos en los sistemas ecológicos. Finalmente fueron controlados hasta un cierto punto, no por cazadores sino por la contaminación con una enfermedad viral: la myxomatosis - una astucia poco deportiva. La liebre, Lepus capensis, fue liberada en la Patagonia para el placer de cazadores. La especie se volvió feral pero se mantiene con relativa discreción. La liebre podría estar presente en algunos sectores montañosos de la región del Lago provista de vegetación baja y dispersa, como los campos de cenizas volcánicas.
En esta sección nos ocupamos de animales herbívoros del grupo de los Artiodactyla. Presentamos primero las especies nativas y a continuación las exóticas.
El pudú es un ciervo de 60 a 85 cm de largo mas 25 a 43 cm de cola. Pesa entre 6 y 25 kg y tiene astas de 10 cm, a veces poco visibles en animales despeinados. Este ciervo de miniatura ocurre en la selva desde la orilla del Lago hasta unos 1700metros de altura. Sus piernas cortas sugieren que sobrevive más por su habilidad en ocultarse que por su velocida al correr. El pudú es activo tanto de dia como de noche. Aparentemente es sedentario, de hábito solitario y usa un territorio de menos de 30 ha. Para alimentarse ramonea una variedad de brotes de árbol, arbustos y lianas, flores, frutas y nueces. Tímido y discreto, habitando el borde de la selva, el pudú es aún frecuente en torno al Lago, pero es perturbado y a veces destruído por perros domésticos. Este ciervo se ha tenido con éxito como animal regalón de parques privados. Conviene advertir aquí que la ley prohibe mantener en cautividad individuos capturados en su ámbito silvestre.
Se puede preguntar si acaso está presente en la región el huemul, Hyppocamelus bisulcus, un animal fabuloso, mitad caballo y mitad camello, de uñas pares ("bisulcus") que decora el escudo chileno. La respuesta tiene dos partes: (i) existe en la realidad, en efecto, un animal llamado huemul, y es un miembro de la familia de los ciervos; y (ii) el huemul no se encuentra presente en la región del Lago y no parece haberlo estado nunca en tiempos históricos. La ausencia del huemul parece explicarse por razones ecológicas: los pastos de altura que este animal necesita para vivir no existen en cantidad suficiente. En cambio, existen huemules en el vecino Parque Nacional Nahuel Huapi al este de los Andes en la República Argentina.
El ciervo colorado, Cervus elaphus, originario de Europa, fue introducido en varias partes de Chile y Argentina para el placer de los cazadores. Este ciervo se encuentra en la región del Lago, en particular en el sector del Río Blanco. Se alimenta de los recursos de la selva y tiene sin duda un impacto sobre el renuevo forestal. El ciervo axis, Axis axis, fue introducido en el Parque Nacional Nahuel Huapi y puede en el futuro extender su habitat a la región del Lago. A diferencia del modesto pudú, este ciervo impresionante originario de Nepal y de la India, puede tener astas de trofeo. Las consecuencias ecológicas de la presencia de este habitante forestal de gran tamaño no han sido evaluadas en profundidad.
Baguales, pequeñas manadas de Bos taurus, ganado vacuno feralizado, fueron en algún tiempo vistos en el sector de la Sierra de Santo Domingo. Aparentemente, éstos han sido reducidos a charqui entretanto, y no hay razones para lamentarse de ello.
El jabali, Sus scrofa, cerdo silvestre europeo, fue introducido para el placer de cazadores deportivos. Este cerdo silvestre fuerte y astuto defiende seriamente sus jamones cuando es acorralado. Desde su introducción el jabalí ha extendido su ámbito y se encuentra ahora presente en casi toda la región del Lago. Los caballeros cazadores de jabalíes se han extinguido o reciclado en otros deportes, y los pedestres cazadores furtivos no alcanzan a ser eficaces en controlar la población de este fértil animal feral. No hay depredadores nativos capaces de medirse con un animal del tamaño y la fuerza del jabalí, bien que el puma, rey de la jungla pluvial austral, podría quizás ingeniarse para robar algún lechón. Los verracos de jabalí llevan una vida solitaria. Las hembras se asocian en manadas y cuidan sus hijos en forma colectiva. El impacto ambiental causado por la introducción del jabalí ha sido evaluado superficialmente. Erradicar a esta especie parece muy improbable. En los parque nacionales está prohibido cazar. Libre en más de un millón de hectáreas de montañas y selvas, el jabalí conduce una vida confortablemente protegida y se encuentra en plena expansión. Algunos residentes cosechan discretamente este recurso cuando ello es posible. Una astucia local es invitar a los verracos silvestres a acoplarse con hembras domésticas; los bastardos resultantes se crían domesticados y disfrutan de excelente reputación por la calidad de sus subproductos.
A este punto nos ocupamos del orden Carnivora de los animales que comen carne. Tres grupos de carnívoros se encuentran representados en la región del Lago: los perros, Canidae, los gatos Felidae) y los mustlidos, Mustelidae.
La chilla o zorro chilla, Pseudalopex griseus, tiene el aspecto de un zorro pequeño. Los taxonomistas afirman que este animal difiere tanto de un perro como de un zorro y lo sitúan en un grupo especial: Pseudalopex. La chilla mide unos 90 cm de largo total, de los cuales 35 cm son de cola bien guarnecida de pelos, con un peso de aproximadamente 4 kg. El color es habitualmente descrito como gris, bien que los pelos individuales tienen diversos solores y el gris es apenas una impresión a distancia. Se sabe poco de la biología de este pseudo-zorro; los cazadores se han aplicado más a exterminar a este pequeño animal que a contribuir al conocimiento de su biología. En general, parece que las chillas tiene una actividad nocturna, que viven al borde de la selva y en tierras despejadas, pero lejos de las habitaciones humanas y de los perros. Su alimentación se compone de animales pequeños y de algunos vegetales, tal como la fruta del tique Aextoxicon punctatum. La especie está protegida por la ley pero los campesinos y los cazadores son generalmente hostiles a ella.
El culpeo o zorro culpeo, Pseudalopex culpaeus, como su primo taxonómico la chilla, siuele ser llamado "zorro", con "culpeo" agregado para resolver la ambigüedad. Su presencia en la región del Lago no aparece comprobada, pero es bien posible que la especie exista en torno a las viscachas y las liebres en los faldeos arenosos de los volcanes. Es algo más grande que la chilla, con 110 cm de largo total, de los cuales 40 corresponden a la cola, con peso próximo a los 7 kg.
Los próximos dos carnívoros pertenecen a la familia de los gatos.
El puma, Puma concolor, en su vasto habitat que se extiende desde Alaska hasta el estrecho de Magallanes, tiene numerosas sub-especies y nombres locales. La palabra "puma" deriva de la lengua quechua; en la lengua mapudungun su nombre es pangue. La designación popular es león. El nombre científico también ha mutado: de Felis concolor a Panthera concolor al actual Puma concolor. La reestructuración taxonómica más reciente pone al puma en el grupo de los "gatos pequeños", con lo cual accede al título de "más grande de los gatos pequeños". El tamaño de un puma adulto muestra una considerable dispersión: puede pesar de 25 a 100 kg. La longitud del cuerpo puede llegar a 190 cm, más 80 cm de cola.
En la región del Lago, la presa natural de un depredador del tamaño del puma es el ciervo pudú - pero los pudúes son pequeños, solitarios y hábiles en esconderse. Los pequeños roedores de la selva austral apenas alcanzan a hacer un bocado para el puma, y cuando los pumas errantes y hambrientos encuentran ovejas o caprinos, toman estas presas fáciles. Para los campesinos locales, el puma es malvenido. Los especímenes de puma que encontraron su fin de carrera en la región del Lago aparentemente pertenecen a dos subespecies o razas diferentes. Los especimenes más grandes son de color más claro, descrito como amarillo, y son llamados "argentino", implicando que se les atribuye un origen al este de la cordillera. Al este de los Andes, en la transición de la selva pluvial a la estepa patagónica, las presas naturales del puma serían guanacos (Lama guanico) y huemules (Hyppocamelus bisulcus). Ninguna de estas dos especies de buen tamaño se encuentra en la región del Lago. Por otra parte, los pumas que se supone tienen un origen local, es decir, habitantes de la selva, son más pequeños y de un color más oscuro. Las extensas montañas deshabitadas en los parques nacionales contiguos de Chile y Argentina ofrecen habitat para una cantidad significativa de pumas, probablemente suficiente para evitar el aislamiento genético. Hacia el futuro podría haber una ventaja selectiva para la subespecie más grande, como consecuencia de la disponibilidad de presas grandes: jabalíes, ciervos colorados. Tal ventaja selectiva todavía no está probada.
Ocasionalmente se han visto pumas mantenidos en calidad de regalones domésticos. Como gatitos son adorables, pero como adultos son un tanto inquietantes, y mantener en cautividad animales silvestres está está prohibido por la ley.
La huiña, Leopardus guigna, también Oncifelis guigna, antes Felis guigna, es llamada "kodkod" sin que para ello exista una buena razón. El nombre "huiña" es perfectamente unívoco y generalemente utilizado por la gente del país, la misma razón por la cual fue ya utilizado por Juan Ignacio Molina cuando en el siglo XVIII describió este animal por la primera vez para la ciencia. Resultados recientes de estudios taxonómicos sitúan a la huiña en proximidad al ocelote en el árbol de la vida. El habitat de la huiña coincide en aproximación con la selva pluvial austral, con alguna extensión hacia el matorral de Chile central. Las huiñas son de hábitos arbóreos pero se encuentran también en ambientes rocosos y vegetación de matorral. Con un peso que no supera mucho los 2 kg, las huiñas son similares o más pequeñas que los gatos domésticos y se adjudican el título de "más pequeño de los gatos silvestres"; aún más, si el nombre Leopardus guigna permanece, serían el leopardo más pequeño del mundo. Aunque pequeñas, las huiñas son compactas y fuertes. Vistas raramente, se dice que las huiñas se atacan a los gallineros. De hecho, en lugar de consumir gallinas, las huiñas se muestran más adeptas al consumo de huevos, pollitos nuevos, pequeños roedores y pichones.
Cuando escasean los alimentos sanos y sabrosos, las huiñas (y los gatos domésticos) capturan y consumen las pequeñas iguanas llamadas "lagartija" Liolaemus pictus, una práctica que arriesga conducir al félido a una muerte fatal y miserable debida a la transmisión de un parásito que causa parálisis del tren trasero del gato. El ciclo del nematodo se completa con las moscas que recogen los huevos en la carroña del gato y se vuelven a su vez presa para las lagartijas.
Los gatos domésticos descienden de gatos silvestres norafricanos. Los residentes drl lago tienen gatos domésticos como regalones y para controlar las ratas atraídas por el granero y la despensa. Los gatos domésticos no se han establecido en libertad en esta región, ni ha habido casos conocidos de cruzamiento con huiñas. Ambas especies tienen muchos millones de años de evolución separada.
En le región del Lago existen tres especies de mustélidos, cada una de las cuales explota una base de recursos diferente. A estas especies nativas se añade una tercera especie de origen exótico sólidamente establecida.
El huillín, Lontra provocax, una especie amenazada de extinción, habita el Lago. Los huillines miden aproximadamente un metro de largo, el cual incluye 40 cm de cola. Pesan de 5 a 6 kg. Inspeccionando las costas del Lago, sus fecas son frecuentes aún en la proximidad de los lugares ocupados por humanos (pero no en playas ocupadas para amarrar embarcaciones). Los huillines necesitan un nivel de privacidad y abandonan aquellos lugares en que son perturbados por lanchas de carrera, scooters acuáticos, perros sueltos y ruidos diversos. Conservándose en silencio y discreción, es posible observar una familia de huillines ocupada en buscar su alimentación o jugando en el agua como gatitos. En general se afirma que las nutrias se alimentan de peces; las fecas de huillín en esta región demuestran que en su alimentación predomina los crustáceos, en particular la universal "pancora", Aegla sp..
El quique o hurón, Galictis cuja, mide en todo unos 65 cm y tiene, respecto a su longitud, patas más cortas que los otros mustélidos. La forma de su cuerpo y sus preferencias alimentarias lo hacen un eficaz depredador de pequeños roedores. Cuando el conejo está presente, el quique controla eficazmente su demografía. Penetra en las galerías y consume los gazapos, sin despreciar a los adultos que no escapan a tiempo. Por sí mismo el quique no es buen cavador, y tiende a vivir en galerías confiscadas a sus presas. El quique igualmente captura otros animales pequeños, tales como lagartijas y aves que anidan en el suelo. Con excepción de algunas transgresiones sobre el corral de las aves, el quique es generalmente visto por los habitantes como un animal útil, o al menos neutro. Según cronistas del siglo XIX, algunos campesinos de Chile mantenían quiques dentro y en torno a la casa, como animales domésticos apreciados por el control ejercido sobre roedores. Queda la duda sobre las relaciones entre quiques y perros domésticos. El quique rara vez es visto pero ello no significa necesariamente que es raro. Como los animales carnívoros en general, los quiques controlan su propia población en forma de permanecer en balance con el sistema ecológico. Los quiques son conocidos por su feroz mal humor cuando importunados. Asi, por una persona en fase de humor destemplado, la boca popular suele decir que él o ella está "como quique".
El chingue, Conepatus chinga, es un animal apacible y simpático del tamaño de un gato. Su piel tiene una muy visible raya blanca, y el animal se prolonga con una cola bien espesa. Los chingues viven en la selva, con preferencia por los claros asoleados. También habitan matorrales y estepas. Se alimentan de insectos, larvas, lombrices, ranas y roedores recién nacidos. Los chingues no son fieros ni se fugan en forma indigna. Las personas y los perros que transgreden su límite de seguridad se exponen a recibir una rociada proveniente de glándulas anales del animal. Este almizcle es tan desagradable como persistente. Cuando el chingue, mirando coquetamente hacia atrá, levanta su cola plumosa y dirige su extremo posterior apuntando en su dirección, probablemente ya es muy tarde para reaccionar y tendrá usted que alejarse de la vida social por algunos días. En resumen: si usted cruza el camino de un chingue, manténgase a distancia prudente y ceda el paso a su plácida belleza.
El visón americano, Mustela vison, se estableció en la región del Lago en los años 1990. Ellos tuvieron origen en ejemplares escapados o liberados de criaderos de visón, de los cuales existieron unos cuantos, tanto en Chile como en Argentina. El impacto total sobre el sistema ecológico resultante de la introducción del visón no es todavía bien conocido, puesto que el sistema mismo no ha sido objeto de estudios de base. El impacto negativo es visible sobre las aves acuáticas que anidan localmente, cuyos nidos son fácilmente devastados por el mustélido. No tenemos aun conocimiento de estudios o esfuerzps para reintroducir especies localmente extintas o proteger a las que se encuentran amenazadas. El visón se ha establecido para quedarse y hace más daño a las aves de corral y a las especies silvestres que anidan en la región que chilla, huiña y peuco juntos. A diferencia del jabalí, el visón no contribuye en nada a la mesa, y las pieles obtenidas de animales aislados no tienen valor comercial.
Reconocer un ave es bastante evidente, aun en el caso de aves incapaces de volar, como las avestruces. Para la identificación de las aves los ornitólogos usan detalles morfológicos y también ciertos aspectos que a primera vista se podrían considerar culturales, como la canción y la forma de hacer el nido. Una lista de las aves observadas en torno al Lago fue establecida en 1974 por Braulio Araya y otros. Esta lista incluye 11 especies forestales, 26 de humedales y 47 especies que habitan en espacios abiertos. Muchas de estas aves son visitantes más o menos ocasionales. Para nuestro propósito de conocer la región del Lago nos enfocaremos sobre las especies que se reproducen en esta región, incluyendo aquellas que migran y están ausentes en el invierno. La selección es un tanto arbitraria en cuanto la biología de las especies es conocida apenas en forma aproximativa. Las especies se agrupan por familia.
Para identificación y descripción sirven los guías preparados para uso de los "birders", un término que se refiere a personas aficionadas a reconocer las aves en libertad y generalmente opuestas al fusilamiento sumario de éstas. Los birders son aún más simpáticos y gentiles cuando contribuyen 10% de lo que gastan en viajes para la protección de las especies de aves en peligro de extinción. Muchos birders mantienen una lista de aves, de la cual van eliminando las especies de las cuales han visto e identificado un especimen sin matarlo, como es la regla de este juego. Existen en el globo unas 10 000 especies de aves, muchas de ellas amenazadas por la deforestación y la saturación del ambiente con productos tóxicos emprendida por la especie humana. El continente sudamericano alberga la avifauna más diversificada en todo el globo. En la selva pluvial austral se encuentran representados una cantidad importante de taxones ornitológicos, frecuentemente representados por una sóla especie.
Comenzamos con los Passeriformae, el taxon ornitológico más diversificado. Como su nombre científico sugiere, estas aves tiene la forma general de los gorriones.
El chucao, Scelorchilus rubecola, mide unos 19 cm y desarrolla su actividad en la selva, donde con sus grandes patas escarba la hojarasca para procurarse su alimento. Se puede suponer que esta acción en el suelo forestal, similar a la de su primo taxonómico el huethuet, es ecológicamente significativa. El chucao lleva sus plumas caudales paradas. Modula diversas voces y, como practica la alianza matrimonial vitalicia, mantiene conmtacto aural con su pareja. Las voces del chucao pueden ser la razón, como fue observado por Charles Darwin en Chiloé, de la atribución al chucao, por parte de la población campesina, de facultades augurales. El chucao es frecuente en la regiód del Lago y quienquiera puede identificar su llamado. No es difícil observar de cerca al chucao y sus actividades: visite su selva e instálese confortablemente y muy quieto en el territorio del ave; el chucao vendrá a examinar al intruso. Se dice que tan sólo los puercos abusan del comportamiento confiado del chucao.
El chucao pertenece a la familia de los Rhinocryptidae, vulgarmente llamados tapaculo. Un objeto de los "birders" y en cierta forma una especialidad de la regián es el huethuet, huerhueta, Pteroptochos tarnii, pariente taxonómico del chucao. Con 22 cm, el huethuet es más grande que el chucao. Es poco frecuente al nivel del Lago y para verlo hay que introducirse en selva madura con sotobosque denso y matorrales de bambú. En el encuentro, el huethbuet emite una salva irregular de huethuet-huethuethuet-huet-, etc. Este habitante de la selva no tiene el comportamiento confiado del chucao y, como comenta un ornitólogo, "cuando uno se aproxima, habitualmente se las ingenia para permanecer al otro lado de un matorral".
El churrín, patrás, Scitalopus magellanicus, es un pajarillo de 10 cm. Su canción se puede entender como "para-atrás. En el invierno, el churrín habita en matorrales de Nothofagus, mientras que en verano prefiere pastizales húmedos. Con frecuencia se esconde en galerías de roedores. Hay varias sub-especies de Scitalopus y los ornitólogos se refieren a la articulacióde su canto para la identificación.
El rayadito, Aphrastura spinicauda, de 14 cm, es un pajarillo curioso y activo, bastante confiado, que se mueve en bandadas, buscando insectos en la corteza de los árboles, líquenes y musgos. Estas pequeñas bandadas a veces son mixtas de varias especies.
El colilarga, Sylviorthorhynchus desmursii, mide unos 23 cm pero de ello sólo 7 cm son de cuerpo y el resto es cola. La cola se compone de seis plumas reducidas al sólo tronco. La función de esta cola, que parece un estorbo, no se ha explicado. Busca su alimento, principalmente insectos, en la selva húmeda y densa y en matorrales de crecimiento secundario. Los nidos son globulares hechos de palitos, con una entrada lateral, y se sitúan en matorrales bajos. La forma del nido denuncia la pertenencia de este pajarillo a los horneros, Furnaridae.
El tijeral, Leptasthenura aegithaloides, mide 15 cm de largo, con una larga cola de plumas desnudas. Busca su alimento en la selva y en matorrales, en parejas o pequeños grupos. Pertenece a los horneros, Furnaridae.
El comesebo, Pygarrhichas albogularis, mide unos 16 cm de largo. Habita en la selva de Nothofagus húmeda y alta, trepando entre troncos y ramas con el cuerpo apegado a la corteza. A veces se observa trepando hacia abajo con la cabeza adelante. Hace su nido en cavidades, habitualmente excavadas por el mismo comesebo en madera podrida. Pertenece al grupo de los horneros, Furnaridae.
El churrete, Cinclodes patagonicus, un pájaro de 25 cm, frecuentemente es visto buscando alimento a lo largo de la orilla del Lago, de ríos y de corrientes rocosas. Pertenece a los horneros, Furnaridae.
En esta sección trataremos de un número de aves paseriformes, en su mayoría migratorias y máa a gusto en espacios abiertos que en la selva.
La Golondrina de rabadilla blanca, Tachycineta leucopyga, llamada también golondrina chilena, es una golondrina de 12.5 cm de cuerpo compacto y cola en tijera. Es frecuente en torno a las habitaciones donde cosecha el exceso de insectos voladores que se asocia con la presencia del hombre y sus animales domésticos. Se la observa observa también volando a ras del agua. Esta golondrina anida en árboles, por ejemplo en nidos de carpintero abandonados, y en habitaciones humanas. Ella practica grandes migraciones una vez completado el período reproductivo; en efecto, las golondrinas son especialistas de la caza de insectos al vuelo y para mantenerse deben estar allí donde los insectos están en su fase aérea.
Otras golondrinas que se presentan en torno al Lago son: la golondrina de rabadilla negra, Nothiochelidon cyanoleuca, blue-and-white swallow, un ave de 12 cm ampliamente distribuída en Sudamérica; una subespecie o raza de esta esta especie posiblemente anida en la región. El Lago también es visitado por la golondrina barranquera, Riparia riparia, y posiblemente por la golondrina de los galpones, Hirundo rustica, ambas de origen norteamericano.
El fiofío, Elaenia albiceps, mide unos 13 cm. Este pajarillo tiene un habitat extenso en el continente y aparentemente realiza una vasta migración cuyos detalles no son conocidos. Su canto monótono y algo triste anuncia el fin del invierno, cuando vuelve para anidar. El fiofío se puede definir como un ave residente que se aleja durante los meses más lluviosos y fríos del invierno. Es común en toda la Patagonia selvática hasta el estrecho de Magallanes y las islas del Cabo de Hornos. Se alimenta de insectos en vuelo pero también come bayas y ha sido visto libando néctar del notro. Una de las aves fáciles de observar en torno al Lago.
La viudita, Coloramphus parvirostris, mide 12.5 cm. Un pajarillo insectívoro que anida em la selva de Nothofagus.
El cachudito, Anairetes parulus, mide 9.5 y usa un copete de plumas en la cabeza, lo que le vale su nombre. Un pajarillo insectívoro inquieto, frecuentemente en conflicto con sus congéneres.
La rara, Phytotoma rara, de 18 cm, tiene mala fama entre los habitantes porque corta los brotes de la vegetación naciente en el huerto, como las arvejas en primavera. Habita claros de la selva y los campos cultivados. Su población no parece ser residente.
El chercán, Troglodytes aedon, es común en la región, en constante alaraca cuando alguien se aproxima a su nido pero en realida bastante confiado y optimista. Este pajarillo sigue de cerca a la construcción de habitaciones humanas y se encuentra presente en todo el continente sudanmericano.
El zorzal, Turdus falcklandii, de 26 cm, es común en huertos, jardines y aáreas subrubanas y agrícolas. De las aves presentes es la que mejor canta.
La loica, Sturnella loyca, de 25 cm, se reconoce a distancia por su región ventral roja. Se prersenta en espacios abiertos pero no es común en torno al Lago.
El tordo, Curaeus curaeus, de 25 cm y color negro brillante, aparece en pequeñs bandadas migrantes. Cantan al unísono al amanecer y atardecer en su sitio de descanso. No parece ser residente.
Otras aves paseriformes que se observan en la región del Lago: Diuca, Diuca diuca; Diucón, Xolmis pyrope; Mero cordillerano, Agriornis montana; Dormilona, Muscisaxicola macloviana; Colegial, Lessonia rufa,; Chanchito, Phrygilus patagonicus; Jilguero, Carduelis barbata; Chincol, Zonotrichia capensis; Bandurrilla, Upucerthia dumetaria; y una especie introducida, oportunista y agresiva: Gorrión, Passer domesticus.
Hasta aquí hemos pasado en revista los paseriformes que se presentan en la región del Lago. Las aves que siguen pertenecen a otros grupos taxonómicos.
El picaflor, Sephanoides sephaniodes. El colibrí llamado picaflor común, mide 8 cm, pico incluído. Pertenece a los Trochilinae. Este colibrí es el único representante en la región del Lago de un grupo muy diversificado, con más de 100 especies en Sudamérica. El picaflor que nos ocupa vive hasta lugares tan frescos como la Tierra del Fuego, siempre asociado con plantas que le ofrecen alimento, tal como el notro, Embothrium coccineum. El picaflor es un pajarillo que exuda intensa energía, una personalidad estelar cuya canción es el sonido dominante en la selva. Los machos son territoriales y exhiben su musculatura alzándose en vuelo vertical. A fin de sostener su actividad intensa, los picaflores se alimentan con una dieta rica en azúcares proporcionada por las flores que visitan. Ellas incluyen el notro, el chilco y otras plantas de flores colgantes de color rojo o anaranjado. El picaflor liba también de flores introducidas, tales como la llamada "antorcha", Kniephofia uvaria. Los picaflores no sólo consumen néctar dulce sino que también ingierenm proteínas a expensas de pequeñas arañas y otros artrópodos que capturan en las plantas que visitan. Dentro del territorio del pachá picaflor, las hembras se ocupan con diligencia y solas de la tarea de incubar y criar los polluelos. Los nidos minúsculos pero muy bien hechos con musgo, y confortables, a veces están suspendidos sobre el agua. Las flores que visitan los picaflores generalmente no tiene perfume, puesto que el picaflor no es sensible a los estímulos olfactivos; en cambio, reconoce muy bien los colores vivos. La asociación de diversas especies vegetales con el picaflor para obtener los indispensables servicios de polinización explica el período de floración largo que tienen esas especies, desde la primera primavera hasta el otoño tardío.
Las especies que introducimos a continuación pertenecen a los piciformes, el grupo de los pájaros carpinteros, habitantes de la selva madura y vítimas de la destrucción de los bosques nativos.
El pitío, Colaptes pitius, un pájaro de 30 cm, busca su alimento al nivel del suelo, a veces en pequeñas bandadas. Su interés suele enfocarse en hormigas. Perturbada por una presencia eyxtraña, la banda se expresa en algo que suena como "pitío, pitío, ...".
El carpinterito, Picoides lignarius, un carpintero de 15 cm, examina, prueba, golpea y excava en los árboles. Se encuentra tmbién en árboles aislados y en torno a claros del bosque.
El reré o carpintero grande, Campephilus magellanicus, también llamado carpintero magallónico, es un pójaro de buen tamaño: 36 cm, de plumas negras y pronunciado dimorfismo sexual: los machos tiene la cabeza completamente roja, mientras que las hembras sólo tienen rojo en torno a la base del pico. Viven en parejas en la selva madura y se mantiene en contacto de viva voz.
La selva pluvial templada austral es habitada por dos especies de loros, Psittacidae. La cachaña, Encicognathus ferrugineus, es un loro de color verde oliva de 33 cm. Se observa en parejas y en pequeñas bandadas. La ecoregión del Lago no parece tener los recursos necesarios para sostener grandes bandadas. La cachaña se alimenta de semillas, bayas y brotes de hojas. Es bastante común en selva de Nothofagus pero también se encuentra en bosques dominados por canelo (Drymis winteri). La cachaña hace su nido en cavidades en los árboles; estos nidos pueden ser colectivos de la bandada. Taxonómico próximo de la cachaña, el choroy, Encycognathus leptorhynchus, es algo más grande. El choroy parece apoyarse en formaciones forestales con Araucaria, ausentes en la región del Lago pero presentes en el Parque Nacional Puyehue, inmediatamente al norte.
En la región del Lago existen varias especies de rapaces nocturnas del grupo de las strigiformes. El habitat de estas especies se extiende mucho más allá de la región del Lago; algunas son cosmopolitas. Su rol en el control de la población de pequeños roedores es bien conocido. Las fecas de algunos strigiformes son un buen indicador de las especies de pequeños mamíferos que se encuentran presentes en sus cazaderos. El chuncho, Glaucidium nanum, una mini-rapaz de 17 cm, habita la selva y anida en huecos de los árboles. Otras strigiformes presentes son: la lechuza, Tyto alba, y el nuco, Asio flammeus.
Los chupacabras o gallinas ciegas, Caprimulgidae, son un grupo de rapaces nocturnas taxonómicamente relacionados con los strigiformes. Tienen un representante en la región: Gallina ciega, Caprimulgus longirostris, un ave rapaz insectívora de 22 cm.
Las falconiformes son aves rapaces diurnoas que tienen un habitat que se extiende mucho máa allá de la región. Se cuenta: el peuquito, Accipiter bicolor. Como otros accipítridos, es un rapaz difícil de observar y muy veloz. Las hembras son más grandes que los machos: 42 vs. 35 cm. Entre las rapaces diurnas observadas en el lago se cuenta también: el bailarin, Elanus leucurus; el águila, Geranoaetus melanoleucus; el aguilucho, Buteo polyosoma; el traro, polyborus plancus; el tiuque, Milvago chimango; el cernícalo, Falco sparverius; el peuco, Parabuteo unicinctus; y el halcón peregrino, Falco peregrinus, Peregrine falcon.
Los vultúridos o buitres se alimentan de carroña. Tienen en común una notable habilidad para navegar grandes distancias con el viento gastando un mínimo de energía, y una vista aguda. Desde la altura observan a la vez lo que ocurre en el suelo y lo que hacen los otros congéneres, de manera que cuando un buitre avista lo que promete ser alimento y desciende, los otros lo siguen y se tiene un concilio de estas aves. Los vultúridos del continente americano pertenecen a un grupo propio taxonómicamente no relacionado con los vultúridos del Viejo Mundo: los Cathartidae. En la región del Lago se observan las siguientes especies: el jote, Coragyps atratus; el gallinazo, Cathartes aura; y el cóndor, Vultur gryphus. Con une envergadura que puede pasar de los 300 cm, el cóndor está presente en la región pero se limita a participar en los eventos de carroña que ocurren más arriba del límite forestal; por ello, el cóndor se observa practicando el andinismo.
Nos enfocamos a continuación sobre aves que viven en torno al agua. Muchas de éstas son migratorias, pero algunas son residentes del Lago.
El martín pescador, Megacerile torquata, es con 40 cm el miembro más grande de la familia de los Alcedinidae en Sudamérica, y la única especie de martín pescador de la región. Un ave da hábitos solitarios y muy apuesta. Se observa con frecuencia en una percha permanente sobre el agua, a la cual retorna después de cada ventura de pesca para consumir su presa y secar sus plumas. Tal como el cormorán oliváceo, esta ave se zambulle pero sus plumas se mojan.
La huala, Podiceps major, un zambullidor de 70 cm con un cuello largo y sinuoso. Habitualmente se divisa en aguas abiertas y es fácil de observar a distancia. Para hacer una buena foto se necesita un buen teleobjetivo. Normalmente se zambulle con la cabeza primero, pero individuos inciertos sobre lo que está ocurriendo se zambullen por el medio, como si se hundieran. Se puede observar a los polluelos a caballo sobre los padres; en esta forma no sólo ofrecen una buena escena de familia sino que además ahorran calorías. Las hualas tiene sus patas muy atrás en el cuerpo, de manera que difícilmente pueden caminar. Hacen el nido con vegetación flotante, de manera que el ave se sube en un salto. En la región del Lago la reproducción falla con frecuencia debido a las fuertes fluctuaciones del nivel. El establecimiento en la región del visón americano a reducido aún más el éxito reproductivo de este magnífico más grande de los zambullidores.
Otros zambullidores presentes en el Lago son: el pimpollo, Rollandia rolland; y el picurio, Podilymbus podiceps.
El cuervo o cormorán oliváceo, Phalacrocorax olivaceous, es un pájaro esbelto de 70 cm que pertenece a la familia de los Pelecaniformes. La especie es común en todo el continente, desde el Caribe hasta la Tierra del Fuego. No se trata de un especialista de la selva temperada húmeda: simplemente es atraído por la presencia de peces. Los cormoranes en general son gregarios pero en esta región se observan solitarios o en pareja. Al nadar, el cormorán levanta el pico y ello permite fácilmente distinguirlo de las hualas, aproximadamente del mismo tamaño. Con frecuencia se les ve con las alas extendidas para secar las plumas;esto es debido a que, a diferencia de la mayor parte de las aves acuáticas, el cormorán no puede engrasar sus plumas y éstas se mojan, de manera que después de una zambullida el cormorán está obligado a secarse la ropa.
La tagua o coico, Fulica leucoptera era frecuente en el Lago pero quedó localmente extinta con la introducción del visón. Otras Gruiformes, tales come los rálidos Pidén, Rallus sanguinolentus, y pidencito, Rallus antarcticus, aparentemente también estén extintas en la región del Lago.
La bandurria, Theristicus melanopis, es un ave de 75 cm fácil de oir y ver pero bastante tímida. Se alimenta caminando y extrayendo su alimento de champas herbáceas. Las pequeñas bandadas vuelan en línea y duermen de noche sobre árboles.
El huairavo, Nycticorax nycticorax, es una garza de 60 cm, de patas cortas y aparentemente sin cuello. Como su nombre científico sugiere, es de hábito al menos parcialmente nocturno. Existe en todo el continente.
Otras Ciconiiformes presentes en el Lago son: la garza mayor, Ardea alba, Casmerodius albus; la garza cuca, Ardea cocoi; y la garza boyera, Bubulcus ibis.
Continuando con las aves acuáticas, nos ocupamos aquí de patos, ocas o gansos, y cisnes, todas pertenecientes a la familia Anatidae del orden de los Anseriformes. La mayor parte de estas especies son migratorias.
El pato correntino, Merganetta armata, es un pato esbelto y ágil de 40 cm. Tiene una sorprendente habilidad para nadar en rápidos torrenciales. Puede verse en los Saltos del Petrohué, con polluelos en su época. Pertenece a la sub-familia Tadorninae de las anátidas.
El quetro, Tachyeres patachonicus, es un pato de 60-70 cm. Generalmente el quetro prefiere zambullirse que volar, pero una vez en el aire, vuela con rapidez. El nombre de "pato vapor" le viene del tiempo en que las naves a vapor tenían paletas laterales; el quetro, al emprender el vuelo, daba la impresión de un barco a vapor. Este pato se alimenta de moluscos que captura zambulléndose. Vive en aguas saladas tanto del Atlántico como del Pacífico y en aguas dulces hasta unos 1800 metros de altura. Este interesante pato es difícil de ver porque su asado es grande y sabrosos y los cazadores, quienes cosechan lo que no han sembrado, no le dan respiro.
En su estación, una variedad de patos frecuenta los totorales de los estuarios del río Negro y del río Blanco. Las especies pueden incluir las siguientes: el pato real, Anas sibilatrix; el pato jergón chico, Anas flavirostris; el pato jergón grande, Anas georgica; y el pato anteojillo, Anas specularis. Otras especies que podrían estar presentes pero no han sido todavía en lista son: Anas specularoides, Anas bahamensis, Anas versicolor, Anas cyanoptera, Anas platalea, Oxyura vitata. Los habitantes locales tienen patos domásticos de las especies siguientes: Anser anser, Anas platyrhynchos y Cairina moscata.
La familia de las ocas está representada por dos especies que se reproducen en la región. Estas ocas esbeltas y ágiles tienen un pico cónico pequeño y pastan en praderas húmedas. Ambos padres se ocupan de criar los polluelos. Estas apuestas ocas son: el caiquen, Chloephaga picta; y la avutarda, Chloephaga rubidiceps.
Dos especies de cisne visitan el Lago: el cisne de cuello negro, Cygnus melanocoryphus, un ave de 125 cm; y el cisne coscoroba, Coscoroba coscoroba, enteramente blanco, que mide 100 cm.
El queltehue o treile, Vanellus chilensis, es un habitante de los pastizales húmedos que vocaliza fuertmente su descontento. Cuando los queltehues se hacen oir, la gente del lugar sabe que alguien, humano, perro o león, se aproxima.
Ocasionalmente hacen escala en el Lago: el pato yunco, Pelecanoides magellani; y el playero de Baird, Calidris bairdii.
Hay pocas especies de reptiles en la región del Lago, y ninguna serpiente. Los reptiles más conspicuos son "lagartijas" del género Liolaemus perteneciente al infraorden de las iguanas. Hay descritas unas 180 especies de Liolaemus pero se estima posible que existan muchgas más. Común en la región del Lago es Liolaemus pictus. El contenido estomacal de estas lagartijas fue examinado por Ortiz (1974). Entre los animales depredados por esta lagartija se contaban insectos, arañas, ácaros, orugas y otras larvas, y babosas. El mismo autor encontró que las lagartijas más pequeñas comen más hormigas, mientras que las más grandes preferían suculentos coleópteros y arañas. En resumen: si el bicho no es mucho más grande que la boca de la lagartija, se va estibado; y los más grandes comen mejor que los chicos.
Como se podrña esperar en un ambiente húmedo, existe una considerable variedad de especies de anfibios - ranas y sapos. Muchas especies anfibias son endémicas de la selva pluvial austral, pero la información disponible sobre su biología es lamentablemente escasa. Un libro debido al denodado esfuerzo de José Manuel Cei reúne información básica sobre los anfibios de Chile. Cei lamenta la pérdida de material tipo en el Museo Nacional y el poco rigor con el que habían sido hechas anteriores descripciones taxonómicas. Una encuesta sobre los anfibios del PN Vicente Pérez Rosales fue publicada por Silva y otros en 1968. La fauna anfibia se define en términos generales como altamente endémica y particularmente adaptada a la vida en la selva de Nothofagus. La situación se resume en que, si bien un número de especies ahora tiene nombre científico, poco o nada se sabe sobre su biología. Los nombres populares son de poca o ninguna utilidad. La mayor parte de los anfibios son "sapos", pero algunos de figura esbelta acceden a ser "ranas", y las especies, o quizás especimenes, de tamaño pequeño son "sapitos". Las larvas se llaman "renacuajo" o "guarisapo".
Las ranas y sapos que están, o podrían estar, presentes en la región del Lago pertenecen a tres familias: Bufonidae, (unas 3 especies); Leptodactylidae (unas 25 especies); y Pipidae, (unas 2 especies). Los anfibios de la selva pluvial austral han sido en general olvidados y es poco lo que se puede decir seriamente sobre ellos. De varias especies se afirma que están en peligro de extinción y al menos una especie endémica: Eupsophus coppingeri, es considerada totalmente extinta; pero de esta especie no hay evidencia de que haya existido en la región del Lago. Los anfibios dependen del agua para su reproducción y se encuentran en gran dificultad cuando su habitat es destruído por obras de avenamiento y cuando productos químicos persistentes, tales como los pesticidas y "fitosanitarios agrícolas, entran en contacto con su piel.
Gracias al famoso naturalista, el mundo científico se interesó en el Sapito de Darwin, Rhinoderma darwinii. Este anfibio es altamente especializado para la vida en la selva de Nothofagus. Una curiosidad es que el macho protege a sus hijos teniéndolos dentro de la boca.
Un anfibio leptodactílido, Caudiverbera caudiverbera, es un gigante entre las ranas. No fue nunca descrito para el lago Todos los Santos pero fue común para el Lago Llanquihue y por muchos añs se exhibó en una fuente de la Plaza de Armas de Puerto Varas.
Chile posee pocas especies nativas de peces de agua dulce y el ictiopaisaje es dominado por banales peces exóticos. Los pescadores por deporte representan un rico mercado para el sector de servicios que depende de ellos. Para atraer a los pescadores deportivos es indispensable que en los ríos naden peces que no desprecien los ingeniosos cebos y que se resistan con energía, bien que inútilmente en la desigual lucha, a ser extraídos del agua por medio de un gancho en la boca o la garganta. Hacer disponible la mercadería deseada ha sido una acción de desarrollo prioritaria para poderes públicos y privados. A los peces "sembrados" se agregan los fugitivos de los criaderos piscícolas establecidos en el río Petrohué aguas abajo de los límites del Parque Nacional, todos ellos peces carnívoros.
Porqué en los ríos y lagos de Chile es tan limitada la diversida de peces nativos? Existen varias razones concurrentes. Una razón es que todos los ríos de Chile tienen un recorrido corto entre su fuente y su descarga al mar. No hay comunicaciín entre una cuenca fluvial y otra; para animales terrestres se diría que el habitat está fragmentado. En los grandes sistemas fluviales las especies de peces encuentran refugio en un sector cuando las condiciones en otro sector son desfavorables, y re-colonizan el sector abandonado cuando las condiciones mejoran. Durante el último episodio glacial hace sólo pocos miles de años los valles fluviales del sur del territorio chileno transportaban hielo y no proporcionaban habitat a los peces que existían anteriormente, y estas especies se extinguieron en ese ámbito. Una segunda razón es que, cuando los hielos se retiraron, no era fácil para los peces el re-poblar el habitat nuevamente disponible. Los peces de agua dulce pueden derivar de especies del mar que ocupan las zonas salobres de los estuariuos y deltas, pero la adaptación al agua dulce requiere tiempo, generalmente más que unos pocos miles de años. La ictiofauna de los ríos del sur de Chile era pobre y los colonos provenientes de Europa introdujeron especies propias de sus tierras de origen. Por su parte, el Estado pensó en desarrollar el turismo movido por la pesca y estableció programas de largo plazo para poblar y repoblar cada río y lago de Chile con las especies deseadas por los pescadores deportivos. Las truchas introducidas en esta forma depredaron las especies nativas e introducidas anteriormente, en muchos casos hasta la extinción local.
Las especies nativas del Lago son: la perca trucha, Percichthys trucha, de la familia Percichthydae, una especie apreciada por su carne. Sus espinas dorsales probalemente le han ayudado a sobrevivir al asalto de las truchas exóticas. Aparentemente, los percíctidos se adaptan al agua salada, lo cual explicaría su pronta repoblación de los ríos liberados por los glaciares; el bagre o pejegato, Trichomycterus sp., T. areolatus? o Diplomystes sp.. Todos los bagres dyplomístidos son considerados amenazados o en vias de extinción, y es posible que la especie Diplomystes chilensis esté completamente extinta; la peladilla, Aplochiton taeniatus, de la familia Galaxiidae, es una especie gondwánica que se adapta con cierta facilidad a los cambios de agua salada y dulce. No ha sido vista en el Lago por bastante tiempo y podría estar localmente extinta; el pejerey, Basilichtys australis, de la familia Atherinidae, un pez pelágico omnívoro común entre los paralelos 33 y 42 de latitud sur. Como su nombre indica: pez para reyes, es un excelente comestible. Las principales especies introducidas son: el salmón atlántico, Salmo salar, utilizado en los criaderos de salmones; el salmón coho o salmón pacífico, Oncorhynchus kisutch, igualmente utilizado en los criaderos de salmones; la trucha arco iris, Oncorhynchus mykiss, pariente taxonómico del coho, sembrada en todos los ríos; y la trucha de lago o trucha marrón, Salmo trutta, pariente del salmón atlántico, igualmente criada y sembrada para "repoblar" lagos.
El filo Mollusca de los moluscos contiene invertebrados de cuerpo blando que tienen un pie muscular, una concha calcárea (que puede estar ausente) y un órgano de alimentación formado por dientes quitinosos. Es un filo muy diverso y presente en una gran variedad de habitats. Lo intercalamos aqui por su interés en relación con el habitat acuático del Lago.
El bivalvo Diplodon chilensis es común sobre fondos de limo. Este mejillón sin duda contribuye a filtrar el agua. Es comestible pero considerado insípido en comparación con los choros de mar.
Un caracol acuático del género Chilina es muy común en el Lago y parece ser uno de los principles eslabones de la cadena alimenticia.
En la selva pluvial se encuentra un caracol terrestre de afiliación indeterminada.
Los decápodos pertenecen al filo de los artrópodos, del cual nos ocupamos más abajo. Los introducimos aquí porque, tal como los peces, con pocas excepciones viven en el Lago.
El camaron de agua dulce, Samasthacus spinifrons, está presente en el Lago. Se refugia en galerías que excava en la greda y en los huecos de madera sumergida. Activo de noche.
La pancora, Aegla abtao es una pequeña jaiba de lago. Retornando una piedra sumergida, hay una buena probabilidad de ver una o más pancoras retirándose. Este crustáceo anomuro sudamericano parece habéselas ingeniado para sobrevivir a la época glacial. En años recientes un número de especies de pancora han sido descubiertas usando diversos habitats. Las pancoras son alimento favorito del huillín y de la multitud de peces carnívoros de origen exótico sembrados en las aguas de Chile. Los pescadores deportivos con frecuencia usan pancoras, o imitaciones de pancora, para inducir en error a sus presas.
El filo (Phyllum) Arthropoda es una división mayor del reino animal. Cuenta con más de 1 100 000 especies descritas. La característica común de estos animales es la existencia de un exoesqueleto (esqueleto exterior) quitinoso y de patas articuladas. Al filo de los artrópodos pertenecen ciertos órdenes animales que resultan familiares: insectos, arañas y crustáceos.
Dentro del filo de los artrópodos, la clase Insecta de los insectos tiene más de un millón de especies descritas. Ello hace de los insectos el grupo de animales más diversificado de la tierra. Los insectos son hexápodos, tienen seis patas y tres partes del cuerpo bien diferenciadas: un segmento delantero con ojos y antenas que llamamos cabeza, un tórax en el que se vienen a fijar las patas y las alas, y un abdómen. Dentro de la clase de los insectos, el orden más grande es el de los coleópteros, Coleoptera, con sobre 400 000 especies descritas. Muchas especies de insectos no han sido descritas para la ciencia, y de las que se han descrito, generalmente se sabe poco de su biología y sus estrategias de sobrevivencia. De unas pocas especies se sabe algo, sea porque son llamativas, sea porque representan plagas que ponen en peligro la salud o la base alimentaria y que hay interés en controlar, o bien porque funcionan como depredadores de plagas.
En los coleópteros, el par de alas anteriores, llamado "élitros", no sirve para volar. Es rígido y generalmente sirve para proteger el cuerpo del animal. Algunas especies tienen los élitros fusionados y no los pueden abrir para volar. Otras especies tienen los élitros reducidos a muñones que dejan el abdomen sin proteger. Los coleópteros que nos dan la impresión de ser típicos levantan los élitros para desplegar el par trasero de alas, las cuales son funcionales para volar. Sobre los coleópteros de Chile existe un libro publicado en 2000 por Elizabeth Arias, destacada especialista de un instituto norteamericano. Recomendamos este libro para los coleccionistas de libros hermosos; fue compuesto con profundo conocimiento, un ojo atento, el apoyo de una artista excepcional, y amor por los coleópteros.
El coleóptero del coihue, Cheloderus childreni, pertenece a la familia Cerambicidae, de los cerambícidos. Este nombre se refiere a sus largas antenas segmentadas y curvadas, vistas como "cuernos". Frecuentemente llamado "coleóptero de la luma", la especie es típica del coihue (Nothofagus dombeyi). Las larvas de los cerambícidos consumen madera a la manera de un taladro y haciendo esto dejan una galería en el tronco, algo que los hace poco apreciados por los madereros y los propietarios de casas de madera. En el caso de Cheloderus childreni es imposible no admirar su brillante belleza irisada y multicolor. Ella ha hecho de este coleóptero un objeto preciado por los coleccionistas de insectos.
El ciervo volante, Chiasognathus grantii, es un coleóptero de considerable tamaño de la familia Lucanidae. La especie se suele encontrar libando la resina exudada por el coihue. Presenta un fuerte dimorfismo sexual. Los machos tienen las mandñbulas enormemente desarrolladas, hasta dos veces el largo del cuerpo, y se sirven de éstas para medir su fuerza con machos rivales, a la manera de los ciervos, con audibles estridulaciones. Los ejemplares más grandes y fuertes derrotan a los más débiles levantándolos de la rama y lanzádolos árbol abajo, mientras la hembra espera el resultado de la justa. Sin embargo, los ejemplares de madíbulas poco desarrolladas persisten en la especie. Se observa, en efecto, que algunos machos de mandíbulas pequeñas que no serían capaces de resistir un round se mantienen al margen, sin entrar en la justa. En el caso de dos machos grandes trenzados en una batalla prolongada de resultado incierto, el ejemplar pequeño y ágil aprovecha la oportunida para acoplarse con al hembra un tanto fatigada de esperar. Cuando el vencedor oficial finalmente viene por su premio, el trabajo reproductivo ya está hecho. Esta observacién anula la afirmación de que existe una subespecie Chiasognathus grantii pygmeae; el tamaño de la mandíbula se mantiene fuertemente variable dentro de la misma especie.
El levantamiento biológico del PN Vicente Pérez Rosales publicado en 1974 enfocó específicamente los coleópteros de la familia Staphylinidae, los estafilínidos. Algunos estafilínidos son conocidos como eficaces depredadores de plagas agrícolas. Estos coleópteros viven bajo la hojarasca y permanecen invisibles si no se excava en ese medio. Se reconocen por sus élitros cortos que no cubren el abdomen. Estos coleópteros son un factor importante en el reciclado de las hojas muertas. El autor del estudio de 1974 identificó 34 especies de esta familia.
El levantamiento de 1974 también examinó los coleópteros de la familia Cleridae. LOs coleópteros cléridos tiene el cuerpo elongado y con frecuencia exhiben colores vivos, rojo y amarillo. El autor del estudio encontró 19 especies de cléridos distribuídos sobre 4 grupos.
Los dípteros, como su nombre indica, tienen sólo un par de alas. Un segundo par se convirtió en el curso de la evolución, en un par de órganos vibratorios llamados "balancines". A este orden muy diversificado de los insectos (120 000 especies) pertenecen las moscas. Introducimos aquí dos especies diferentes de dípteros que pueden ser molestas en su estación.
El tábano negro o colihuacho, Scaptia lata, es un díptero tabánido robusto de unos 15 mm de eslora. Su cuerpo es de color negro brillante con flecos anaranjados. Los machos, rara vez vistos, son algo más pequeños y tiene ojos de visos verdes. El colihuacho en su fase aérea entra en escena hacia el primero de enero y hace mutis con al primera lluvia hacia el primero de febrero. Los colihuachos son numerosos en torno a las playas y agresivos durante las horas cálidas del día. La picadura del colihuacho puede ser algo dolorosa pero, a diferencia de las moscas domésticas, el colihuacho es limpio y las infecciones son raras; y a diferencia de los zancudos, el colihuacho no inyecta ninguna sustancia anestética ni se conoce algún caso de transmisión de enfermedades por este tabánido. Los colihuachos son relativamente fáciles de capturar con la mano; las personas inexpertas las aplastan de un papirote, con el inconveniente de quedar la ropa o la piel con una mancha pegajosa.
El ciclo de vida de Scaptia lata fue descubierto hace pocos años. Las hembras ponen los huevos sobre madera en descomposición en ambiente húmedo. Las larvas son bastante activas y se alimentan de invertebrados que viven en ese mismo ambiente. También se encontró que el nematodo Pelliodoitis pellio parasitiza las larvas del colihuacho. Los colihuachos aparecen a veces cubiertos de polen. En general, los tabánidos pueden tener un rol importante en polinización pero el detalle específico de esta especie permanece desconocido. Es posible preguntarse cual era la fuente de sangre para los tábanos antes de la colonización humana con sus animales domésticos. Una hipótesis no comprobada aún es que los tábanos prosperan a consecuencia de las actividades humanas. El ganado vacuno es posiblemente el donante de la sangre necesaria para el éxito reproductivo de la especie.
El petro, Simulium varipes, es un díptero negro, pequeño y ágil que en su estación aflige a turistas y residentes en lugares tales como Petrohué y Saltos de Petrohué. La picadura de esta mosca duele y la reponsable es rápida en la fuga. A que se debe su presencia en Petrohué y ausencia en otros lugares? Las larvas de la moscas de este género viven en agua corriente con una velocidad próxima a 60 cm por segundo, característica del agua que pasa un resalto. Ello ocurre en Petrohué y en El Salto.
El petro ha sido protagonista de un curiosos caso de etimología espúrea. Las moscas del género Simuliidaese hacen notar y son generalmente conocidas con el nombre de "jején"; es sólo en la región del Lago que se llaman "petro". El nombre "Petrohué" es de origen nativo y, a lo que parece, se aplicó primero a un sitio termal próximo a Ralún. El término "petro" designa humo o vapor, y las termas, visibles por el vapor de agua que desde ellas se eleva, se llamaban "Petrohué", con el significado de "lugar de vapores". El nombre se aplicó también al río y por extensién al sitio donde este río nace en el lago Todos los Santos. Ahora bien, todo el mundo en Chile y en buena parte de Argentina sabe que el sufijo "hue" en mapudungun significa "lugar". Un aficionado a la etimología parece haber meditado sobre el origen de la palabra "Petrohué" para designar ese punto en el Lago, y haber concluído que lo absolutamente característico de ese lugar son las insidiosas moscas picadoras; y dedujo que el nombre de la mosca no podía ser sino "petro". En Petrohué, y sólo allí, los jejenes se llaman petros.
El palote Bacteria sp., pertenece a la familia Phasmidae o Phasmatidae del orden Phasmatodea. Estos insectos son maestros en el camuflaje para escapar a la atención de los depredadores, y su nombre científico sugiere que son fantasmáticos. El palote tiene el aspecto de una ramita de 15 cm de largo, la cual se balancea suavemente al viento. Reconocer súbitamente lo que parecía un palito como un animal puede ser la causa del temor supersticioso que han inspirado los palotes; a estos insectos inermes se les atribuye una cualidad terriblemente venenosa. Los ejemplares que ocasionalmente se encuentran habitualmente casi siempre son hembras, las cuales no tienen alas: viven allí donde se las encuentra. Los machos son alados y mucho más pequeños. El ciclo vital completo del palote presente en el Lago no es específicamente conocido pero se puede suponer en primera instancia que la hembra deja caer los huevos desde la rama en la que se encuentra, y que el desarrollo consiguiente tiene lugar en el suelo. Los fásmidos, tal como los ortópteros, tienen metamorfosis incompleta, es decir, que de los huevos nacen ninfas que se alimentan por sí mismas y mudan de piel a medida que crecen.
Las arañas, miembros del orden Araneae, disponen de ocho patas. A diferencia de los insectos, en los cuales la cabeza y el tórax están netamente separados, las arañas tienen la cabeza y el tórax en una pieza, llamada cefalotórax. También es propio de las arañas tener ocho ojos - pero su vista no parece ser muy buena. Las arañas no tiene lo que llamamos "estómago"; para alimentarse inyectan un jugo digestivo en su presa, y una vez que el contenido de la presa se ha vuelto una papilla ya digerido, la absorben y descartan el envoltorio - el exoesqueleto quitinoso de los insectos. A diferencia del superhéroe que exuda una cuerda de su muñeca, las arañas producen su filamento en cuatro glándulas perianales. El filamento de las arañas tiene usos diversos. El más conocido es el de tejer redes en las cuales capturar insectos. Otros usos son: maniatar a los prisioneros antes de consumirlos, hacer confortable su habitación y, para las arañas jóvenes y livianas, hacer un viaje llevados por el viento. El linaje de las arañas aún más antiguo que el de los insectos: las arañas "inventaron" el filamento pegante y el vuelo suspendido de una cuerda; los insectos, por su parte, "inventaron" las alas para volar. A medida que los insectos alados tuvieron éxito reproductivo, muchas especies de arañas se especializaron en capturar insectos para su alimentación. Para los humanos, las arañas son un aliado de inmenso valor en el control de la población de insectos.
La encuesta de 1974 contiene un inventario de las arañas del PN Vicente Pérez Rosales. Los muestreos fueron realizados entre 1966 y 1974. En ellos fueron capturados 1123 especimenes de araña, de los cuales 373 eran adultas y las otras juveniles. Esta colección permitió determinar 58 especies distribuódas sobre 19 familias. La forma de vida de estas especies permanece sujeta a conjetura pero es permitido concluir que la selva pluvial austral es rica en insectos.
La araña peluda o araña pollito, probablemente Grammostola rosea, sinónimos; Gammostola cala, Grammostola spatulata, es una araña del tamaño de un pollo recién nacido pero con patas más numerosas y largas. Esta araña muy apuesta con su pelambre rojiza se encuentra en lugares asoleados: claros de la selva y zonas rocosas. Establece su residencia en una cavidad que revista con su tela. Su alimento preferido parece ser el robusto grillo chileno Cratomelus armatus. Se observa en terrarios que esta araña pollito no se da mucho trabajo para capturar su presa: simplemente espera que el grillo, en sus exploraciones, pase junto a ella; entonces con un gesto rápido lo abraza y le inyecta su jugo digestivo. Después de un momento, cuando el grillo está "cocido", se lo toma como quien toma mate con bombilla. La araña pollito de origen chileno es muy conocida en el comercio internacional de animales regalones. A su aspecto impresionante suma la reputación de ser un animal poco irritable y pasivo. Es necesario, sin embargo, no provocar imprudentemente al animal, el cual cuando perturbado lanza sus pelos, que no son pelos sino "setas", como dardos urticantes, dejando como consecuencia su voluminoso vientre desnudo, y la persona que causó la molestia con una fuerte picazón. La "picada" de esta araña es descrita como comparable a la picada de una avispa, dolorosa pero no mortal.
Con los animales descritos hemos apenas tocado la superficie de la diversidad biológica que existe en la región del Lago. Así, por ejempolo, la encuesta de 1974 identificó seis especies de milpies y cuatro especies de cientopies, pertenecientes a otro sub-filo de los artrópodos, los Myriapoda. Estas páginas están abiertas a recoger informaciones de interés específico para la región del Lago.